Y aquí no dio más

Últimas Noticias

Nuevamente, la directiva de Tigres actúa de manera incomprensible para la historia lograda en la cancha como institución.

Otra vez, la tenebra barata, las verdades a medias, las mentiras completas y las formas, esas condenadas formas de manejar el recurso humano que tienen los dirigentes de Tigres vuelven a manchar la página final en una carrera generosa, exitosa y legendaria como la de Javier Aquino.

Fue lamentable ver en redes sociales un video transmitido por Aquino en el que el oaxaqueño, conmovido y con la voz quebrada, anuncia que después de diez años y 14 títulos con el club se va después de que la directiva le anunció que no será renovado.

“Soy una persona que me gusta luchar por mis derechos y también por los de los demás, y si la vida me permite estaré allí diciéndoles adiós; y si las personas que manejan el club o que están al frente en este momento no quieren que esté allí, tampoco voy a estar gente, yo no estoy en un lugar donde no me quieren”, dijo al borde del llanto uno de los mejores jugadores mexicanos en la historia del club universitario.

Las versiones van y vienen. Que si la reducción de salario, que si los resultados de Aquino, que la edad, que si el tiempo de renovación, que si Chuy Garza. De todo un poco, como suele pasar cuando un jugador está buscando irse o quedarse. Pero este no es un jugador cualquiera, ni Tigres es un equipo cualquiera, para bien y para mal.

Que los dineros no alcanzaban, que las piernas ya no dan, que las tácticas cambiaron. Todo es válido cuando se negocia un contrato de un deportista de alto rendimiento. Lo que no es válido es tratar a una leyenda como si fuera un paria.

Javier se va por la puerta de atrás, como quiera que se le vea. Y como quiera se le siga viendo, todavía sigue como una bajeza la forma en que la directiva echó en su momento a Ricardo Ferreti, y después a Robert Dante Siboldi junto con Miguel de Jesús Fuentes, que por cierto este doble despido sigue sin ser aclarado desde la directiva felina.

Horas después de la publicación del jugador, de parte de Tigres solo un video en redes sociales se mereció Javier, ese que, con 11 años, 442 partidos jugados, 35 mil 701 minutos en la cancha, 30 goles, 58 asistencias y 12 títulos, simplemente le dijeron, el directivo y su entrenador: “aquí no cabes más.”

Decepcionante no, penoso, si. Esto no debería de ser Tigres.

- Anuncio -

Columnas

- Anuncio -