Cabresteas o te ahorcas

Últimas Noticias

O como dicen en nuestro rancho, “cabresteyas o tihorcas”, dicho mexicano que nos grita claramente que seremos vecinos por los siglos de los siglos, que ni la Falla de San Andrés podrá dividir la vecindad de los dos países, así que o nos acostumbramos, nos acoplamos, cedemos, nos alineamos, nos ponemos “de acordeón” o a la postre nos cargará el clown a ambos. Hablamos de los primos incómodos, de la parte septentrional del nuevo continente.

Así que cualquier medida que uno tome -autoritaria o sanababiche- y que por lo mismo al otro le caiga en los meros higos, no va a resultar y su propia gente de uno y de otro terruño va a dar la razón y va a resolver tal conflicto o entuerto entre “neighbors”. Entonces, ¿para qué “mortichingarse” o preocuparse, para qué comerse las uñas, tronarse los dedulces o ponerse a parir cuates?, si no va a resultar, cualquier diferencia entre ambos, tendría que deshacerse en caliente y de repente. ¿Quién va a querer tener en su patio trasero a un chato con spikes?

No es nada sano, ni decente, ni cómodo, ver por la ventana de nuestro cantón que el otro wey está velando armas o se está preparando para aventarnos polvos “pica pica”. No se puede vivir, o más bien, no es vida el dormir con el enemigo (solo las personas casadas aguantan eso). Así que o se ponen guapos, se bañan y se peinan pa’l mismo lado o este infierno en la tierra no va a resultar nada bien.

Somos inseparables, así que no caben tantas amenazas, salen sobrando las declaraciones de uno y otro presidente. Pues por si se les olvida, existe un pequeño detallito entre ambos, nada más y nada menos que tenemos más de 3 mil 145 kilómetros equivalente a mil 954 millas (millas que también son tuyas) de vecindad, codo con codo, espalda con espalda, nalga con nalga. Somos una sola piel, querramos o no, somos como Ronnie y Donnie, los famosos siameses, indivisibles e inseparables. Somos calzón y caca…huate, Pamper y popó, aunque no lo deseemos.

Eso de que “Tan lejos de Dios y tan cerca de Estados Unidos” no solo es verdad, sino que hasta cierto punto es más que conveniente; y perdonen, pero aquí no cabe la frase mameluca de que “juntos pero no revueltos” o de que ambos; “guardamos la sana distancia”.

¡No! Es imposible, somos como los monstruos y los Power Rangers, todos los días nos revolcamos los unos con los otros, a eso se le llama vecindad, colindancia, intereses mutuos, roce, cercanía, trato comercial, correlación. Es vivir juntos, como los esposos, esos que antes se querían comer y que al paso de las décadas dicen: “ ¡Chin, como diablos no me la (lo) trague”. Todos los días los vecinos de un lado y del otro Laredo, nos empiojamos uno al otro, nos pasamos los chancros, las ladillas, los chatos, las pulgas, los comejenes, las termitas y hasta las enfermedades más “disífilis” de pronunciar.

Así que más vale que de un lado y del otro nos demos seguido nuestros buenos baños de Asuntol, nos restreguemos con “jabón del perro agradecido”, tomemos Pepto Bismol, Sal de uvas Picot y nos echemos Merthiolate en nuestras frecuentes heridas causadas por uno al otro y del otro al uno.

Como dicen las mujeres; “Podremos despedazarnos, pero nunca nos haremos daño”, así los primos, nadie va a aventarle un cuete al otro, porque la tronadera será para ambos lados, ni conviene, ni resulta.

No es sano el tirarle piedras al vecino, porque rebotan, le pegas a los mismos tuyos o los otros te las regresan en caliente.

Es cosa de sentido común, de lógica elemental. Y por si le interesase a uno o a otro, a ambos o a ninguno de los dos, el mundo los está viendo y raudo y veloz saltarían, rápidos y furiosos intervendrían para parar este Pedro, lo harían a la de ya más rápido que esperar a ver que resulta eso de toser con diarrea.

Recordemos que, entre estas dos naciones, está el tráfico comercial más importante del mundo, ese que salpica a todos los demás países, de Europa, de Asia, de Centro y Sur América y de donde usted guste y mande estimado lector.

El mundo -al menos así debería ser- ya no quiere broncas, ya es bastante con Rusia-Ucrania, Israel-Palestina, entre las Coreas, Tailandia-Camboya, China-Taiwan, La USA-Venezuela y todos los africanos que andan ahora sí que de “¡tírenle al negro!”.

Ya el mundo quiere jugarla fría, algo así como de Calmantes montes, alicantes pintos, de Serenos morenos.

No lo habíamos dicho, no les habíamos puesto nombre, pero aquí va de quien estamos hablando; entre Estados Unidos y México no debe haber broncas, nadie las soportaría, además de que no caben.

Por lo tanto -y por mientras-, ya déjense de payasadas, pónganse a comadrear que hablando se entiende la gente.

No hay mejor solución para sus problemas, que sentarse a la mesa con un cafecito o en la barra con unas birongas y aventarse una buena tatacha, eso es lo que se debe, lo que arreglará todo, porque.

¿Quien quiere Pedros o echarle la paleta al otro?, tirarle la muleta al de enseguida es bien fácil, pero un mundo nos vigila, nadie va a engañar a los terrícolas.

A estas alturas del partido, los pobladores de este planeta saben muy bien para donde masca la iguana, como está el abarrote y quién tiene la razón en estos asuntos binacionales.

Siempre las vecindades traen problemas, la relación cercana tiene sus bemoles, hasta los que se acuestan a diario y se cogen cariño, ¡se pelean seguido!, imagínense ahora los que se ven pero no se tocan, los que se miran pero no se gustan.

Siempre debe haber alguien inteligente, recordar que las guerras o las peleas son como el tango, se necesitan dos y con uno que no quiera bailar, se jode el conflicto.

Así que, fumando espero a que se calmen las aguas.

Feliz domingo para todos y no se preocupen de los vecinos incómodos, no pasa nada, porque les queda muy claro que siempre habrá diferencias, tal vez ya están buscándole el modito para llegar a una reconciliación, pues dicen que el contentarse con el otro, resulta gratamente muy acogedor.

Y miren que con este friíto todos deseamos recogernos ¡y mucho!

- Anuncio -

Columnas

- Anuncio -