Monterrey, N.L.-
Leonardo Ariel Escobar Barrios, catedrático de la Universidad Iberoamericana de Puebla quien permaneció desaparecido durante dos semanas, dio su versión de lo que le sucedió durante este tiempo en el que, aseguró, estuvo 10 días en un estado de inconsciencia.
Por medio de un video transmitido durante una rueda de prensa convocada por la Universidad, Escobar Barrios expresó que estuvo al borde de la muerte y solamente se salvó porque fue llevado al Centro de Rehabilitación Clínica Fénix, del municipio de Juárez.
Sin embargo, aclaró, su permanencia en este lugar no fue voluntaria, como han dicho las autoridades de Nuevo León.
“Se ha dicho que mi asistencia a dicho albergue fue voluntaria, nunca lo fue. El momento en el que ellos me recogen a la orilla de la carretera y me llevan este centro de asistencia para drogadictos, lo hacen porque me ven al borde de la muerte. Yo no tengo conciencia, no tengo recuerdos plenos de decidir me voy o no me voy a dicho centro de de supervivencia.
“Afortunadamente ellos me llevan y afortunadamente gracias a ellos no pierdo la vida, porque realmente en el momento que me recogen yo ya estaba al borde de la muerte. Afortunadamente ellos me recogen, pero nunca la asistencia de dicho centro fue por mi total voluntad. Y lo quiero dejar totalmente claro”, expresó.
En su testimonio, el catedrático reveló que cuenta con tres costillas fracturadas por una agresión por parte de los elementos de la Guardia Nacional quienes lo detuvieron en el aeropuerto internacional de Monterrey.
“Fui golpeado por la Guardia Nacional y lo cual me generó una fractura de tres costillas en lo cual ya ha sido comprobado médicamente. Estuve en esta celda tres días, luego de estos tres días fui liberado, se me entregaron mis pertenencias, pero cuando salí de la celda seguía muy desorientado”, dijo.
Escobar Barrios añadió que fue víctima de otras irregularidades como que no hubo registro de su detención ni información sobre sus derechos, además de que tras ser liberado, se le despojó de sus pertenencias, documentos y dinero lo que le impidió continuar su viaje, viéndose obligado a deambular en los alrededores de la terminal aérea hasta que la Guardia Nacional le impidió acercarse.
En el video, agregó que pasó cuatro días deambulando sin comida, agua ni asistencia, lo que lo llevó a una situación de calle en la que se refugió en la maleza para evitar la deshidratación.
El colombiano confirmó que fue rescatado por una patrulla de la clínica de rehabilitación en el municipio de Juárez, donde permaneció 10 días en un estado de inconsciencia, sin hablar ni dar detalles sobre su identidad, solo bebiendo agua. Al día 15, recuperó la conciencia y recordó quién era.
“Yo no recuerdo dicha inconsciencia, pero ellos dicen que durante estos días yo nada más tuve mutismo, no hablé, no di detalles sobre mi identidad y nada más tomé agua durante estos días. Finalmente, el día 15 recobro mi conciencia, afortunadamente recuerdo quién soy, cómo me llamo, dónde trabajo y empiezo a buscar un plan para informar mi identidad y tratar de salir de ahí”, sentenció.
Escobar Barrios criticó las disposiciones migratorias de México sobre los ciudadanos colombianos mismas que llamó “discriminatorias”.
“Los colombianos que trabajamos en México o los colombianos que visitamos México no tenemos la necesidad de tramitar una visa, pero sí estamos en la obligación siendo la única nacionalidad de 18 ocho nacionalidades latinoamericanas que está exigida a llenar un preregistro migratorio antes de llegar al territorio mexicano en el cual proporcionamos absolutamente todos nuestros datos.
“Dónde trabajamos, con quién vivimos, cuál es nuestra dirección, cuánto dinero ganamos, cuántas tarjetas traemos, yo creo que estos datos más allá de llevarnos a una situación de seguridad, nos está llevando a una una situación de inseguridad y también de discriminación, puesto que por qué nosotros sí y las otras 18 nacionalidades no. En algunos puntos de mi detención arbitraria sentí que las personas sabían los datos económicos y no sé de qué manera lo pudieron saber”, indicó.
Por último agradeció tanto a los responsables del Anexo, como a todos los que tuvieron que ver para que saliera de este problema.
“Agradezco siempre a ellos que fueron las únicas personas que me brindaron una asistencia humanitaria, me dieron agua y lograron que después de 10 días yo pudiera recuperar mi conciencia plena. Por último, quiero agradecer a todas las personas que hicieron posible que yo estuviera hoy aquí brindando este testimonio de primera voz.
“Que son la Universidad Iberoamericana de Puebla, la cancillería de la República de Colombia, el consulado de Colombia en México que me han me han estado apoyando en todas las diligencias que he realizado con las fiscalías locales y la fiscalía eh federal de la República. También quiero agradecer a la embajadora de México en Colombia, quiero agradecer a las fiscalías y las comisiones involucradas en la búsqueda, a mi familia, sobre todo, sus oraciones y a todos los amigos que se sumaron”.


