Estaba un día el Apuntador viendo con agrado que una parte del gremio periodístico en Reynosa sigue estando unido, y que pese a alguno que otro que se creen la última Coca Cola del estadio, la amistad y el compañerismo no se han perdido.
Prueba de lo ello es la reunión a la que convocaron los ya viejos lobos de mar José Luis B. Garza, René Guadalupe Martínez Bravo, Jaime Aguirre y Rodolfo Martínez Galván, teniendo como sede la palapa Ojito de Agua de Heriberto Deándar Robinson.
Este encuentro puede decirse que rompió la barrera generacional, ya que asistieron tanto experimentados periodistas como los nuevos rostros de la comunicación en esta ciudad, y bajita la mano fueron alrededor de 40 representantes de la radio, tv, prensa escrita y medios digitales, quienes se dieron el tiempo para atender la invitación e intercambiar puntos de vista y fortalecer lazos de amistad y de unidad.
La clave de tal éxito sin duda fue que no hubo presencia de políticos ni funcionarios de ningún nivel, lo que permitió que se disfrutara de un ambiente cordial como pocas veces se había visto entre nuevas generaciones y los de mayor experiencia.
Luego de presentarse unos a otros, se le dio reconocimiento a los compañeros que recientemente abandonaron este plano terrenal brindándoles un merecido aplauso.
Total que fue un éxito de la convocatoria, tanto así que los asistentes pidieron que este tipo de reuniones se repitieran más seguido, lo cual seguramente así será.
Y bueno, pasando a otros temas, les cuento la novela digna de un capítulo de La Rosa de Guadalupe que tiene como protagonistas a un dueño de un medio y uno de sus “informadores”, no periodista ni reportero, así se describió él mismo, quienes se dieron con todo utilizando las benditas redes sociales.
Al parecer el “informador” fue “renunciado” pero que al final ya no se supo si renunció, si fue separado o ambas cosas.
Pero va el chismo completo: A través de sus redes sociales, quien fungía como reportero del turno nocturno en el portal EnlaceMx, Josafath Constantino, denunció haber sido despedido injustificadamente tras un error de comunicación entre su jefe directo y uno de los socios del medio.
El joven, quien reconoció no ser periodista, aseguró haber realizado siempre su mejor esfuerzo para cumplir los deberes asignados, incluso cubrir horarios que no le correspondían, y creyó que esa buena disposición sería tomada en cuenta para adelantar su hora de salida.
Sin embargo, al notificar su retiro y solicitar el apoyo de gasolina, Marco “N”, socio del medio Enlace Mx, se molestó por su salida anticipada, esto llevó a una discusión que derivó a que el trabajador fuera eliminado sin más explicaciones de los chats de la empresa a donde enviaba su información.
A unos días de este reclamo mediático, Josafath publicó nuevamente que ya llegó a un acuerdo con la empresa y cierra este capítulo para dar paso a la vía independiente.
El conflicto le dio popularidad que ahora aprovecha para vender publicidad y seguir vigente como creador de contenido informativo.
Y cerramos este infame espacio haciendo una observación: no es lo mismo ser periodistas a ser ‘sube-notas’, y esto viene a colación porque el pasado viernes 23 de enero se registró una amenaza que indicaba la presencia de un posible artefacto explosivo en Reynosa.
Aquí vale la pena aclarar que la mayoría de los medios serios, incluyendo por supuesto a Hora Cero con la reportera Clarissa Grimaldo, realizaron una buena cobertura del incidente, desde el reporte del artefacto hasta el desmantelamiento del mismo.
Peeeeero no faltó el prietito en el arroz: la página Reynosa al Día se dejó caer en su alerta, tal vez con la intensión de generar mayores interacciones o vaya usted a saber con qué intensión, pero subieron un post alertando sobre la presencia de ¡granadas en la vía pública! Váyase usted de espaldas, como decía el recordado columnista Víctor Manuel Calzado al final de cada una de sus artículos.
Lo peor del caso es que estas mentiras -porque eso son-, las avientan conscientemente, con premeditación, alevosía y ventaja, buscando únicamente que la gente les dé like a sus publicaciones.
No tienen pudor, vergüenza o tantita idea de lo que se trata esta profesión y la responsabilidad que conlleva ante la sociedad.


