En Nuevo León y en diversas regiones del país, recientemente sufrimos una crisis hídrica severa, con las presas casi vacías. Los expertos en temas hidrológicos y del clima, advierten que el 2026 será un año seco en gran parte del país, como en el sureste de Estados Unidos.
La National Oceanic and Atmosferic Administration (NOAA) del vecino país, en un estudio reciente, señala que, en los estados de la región oeste de ese país, la cantidad de nieve acumulada ha disminuido en más de un 50 por ciento, comparada con la cantidad que regularmente cae en los inviernos; esta condición atmosférica ocasionará que el deshielo que llega a los ríos Bravo y Colorado sea menor
Ambos ríos están incluidos en el Tratado de Aguas de 1944 firmado entre México y Estados Unidos. En nuestro país, originalmente se contemplaba cumplir con ese compromiso con agua de la cuenca del Río Bravo en donde descargan los ríos Conchos, San Diego, San Rodrigo, Escondido, Salado y Arroyo Las Vacas.
El Tratado establece, desde que se firmó, que México entregaría anualmente a Estados Unidos 432 millones de metros cúbicos de los ríos ya mencionados, mientras que Estados Unidos entregaría a México 1,850 millones de metros cúbicos del Río Colorado.
Ante la falta de cumplimiento de México en la entrega anual, en un reciente acuerdo bilateral celebrado entre ambos países, se acordó incluir la cuenca del río San Juan. Esto pone bajo la lupa a la presas Marte R. Gómez en el distrito 26 y de la Presa El Cuchillo, en China, Nuevo León.
Como sabemos, la Marte R. Gómez utiliza el vital líquido para riego de los sembradíos del distrito 026, mientras la de El Cuchillo es para consumo humano de la zona metropolitana de Monterrey, que cada día crece más.
También se acordó incluir el adeudo en la entrega de agua de 1,000 millones de metros cúbicos que faltan por enviar al territorio estadounidense. El plazo para la entrega es de cinco años; lo que significa que cada año hay que sumar a los 432 millones, 200 millones más de metros cúbicos, para un total de 632 millones.
La pregunta obligada es ¿de dónde sacará esa agua? Si la CONAGUA opta por extraerla del Cuchillo y nos sacude otra sequía, los habitantes de Monterrey y su área metropolitana padeceríamos una nueva emergencia hídrica.
Se requieren grandes inversiones para mejorar el riego agrícola, eliminar las fugas en el sistema, combatir el ilegal huachicol del agua y construir nuevas presas para su almacenamiento, además de gestionar acciones para combatir el cambio climático, como lo establece el Plan Nacional Hídrico 2025 que presentó el gobierno federal, pero en el presupuesto federal 2026 no se asignaron recursos adicionales para poner en marcha el Plan, al contrario, se redujo el presupuesto de la CONAGA.

