Detención de hermanos mariachis en Texas conmueve al Valle del Río Grande

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McAllen, Tx.-
La detención de tres jóvenes músicos de mariachi y sus padres por autoridades migratorias ha generado indignación y tristeza en la comunidad del sur de Texas.

Los hermanos Antonio, Caleb y Joshua Gámez-Cuéllar, estudiantes en McAllen High School en McAllen, fueron arrestados junto con sus padres luego de acudir a una cita programada con U.S. Immigration and Customs Enforcement (ICE), pese a que la familia llevaba cerca de dos años siguiendo un proceso de asilo en Estados Unidos.

De acuerdo con reportes locales, la familia llegó al Valle del Río Grande en mayo de 2023 utilizando la aplicación CBP One, un sistema implementado por autoridades estadounidenses para que solicitantes de asilo pudieran programar citas en la frontera e iniciar formalmente su trámite migratorio.

Desde entonces, acudían regularmente a audiencias y revisiones con autoridades migratorias. Sin embargo, el pasado 25 de febrero, cuando se presentaron a una nueva cita, agentes federales les informaron que quedarían bajo custodia.

Tras la detención, los padres y los dos hijos menores fueron trasladados al Centro Residencial Familiar del Sur de Texas, en Dilley, Texas, mientras que Antonio, de 18 años, fue enviado a un centro de detención en Raymondville al ser considerado legalmente adulto, lo que implicó la separación de la familia.

Los tres jóvenes son conocidos por su talento musical. Forman parte del reconocido grupo Mariachi Oro de McAllen High School, un programa escolar que ha ganado múltiples campeonatos estatales y que incluso se ha presentado en escenarios de gran prestigio como Carnegie Hall y el Capitolio de los Estados Unidos.

La detención de los estudiantes provocó que el grupo se retirara de una competencia importante al perder a dos de sus integrantes clave.

El caso ha despertado reacciones de líderes comunitarios y políticos del Valle del Río Grande, quienes han expresado preocupación por la situación de la familia.

Legisladores y figuras públicas han señalado que los jóvenes no tienen antecedentes criminales y que, según sus allegados, habían cumplido con los requisitos del proceso migratorio mientras esperaban que un juez definiera su solicitud de asilo.

Amigos, familiares y miembros de la comunidad han iniciado campañas de apoyo y recaudación de fondos para cubrir los gastos legales de la familia.

En medio de la incertidumbre, la historia de los hermanos mariachis ha tocado el corazón de muchos en el sur de Texas, donde su música y dedicación escolar los habían convertido en un símbolo del talento y la esperanza de jóvenes migrantes que buscan construir un futuro mejor.

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