Foto: @FCCincinnati
Cincinnati, E.U.-
Con todo y complicaciones de logística, Tigres cayó 3-0 ante Cincinnati FC en la ida de los octavos de final y con esto tiene un pie fuera de esta edición de la Concacaf Champions Cup.
Para la vuelta, si lo estadounidenses logran meter un gol en el Universitario, obligarían a los felinos a buscar cinco por el gol de visitante como factor de desempate.

Debido a un evento del presidente Donald Trump en la ciudad, el espacio aéreo se cerró desde el miércoles, por lo que Tigres no pudo viajar el día de ayer y lo hicieron hasta hoy por la mañana, mermando fisicamente al equipo.
Pero esto no fue excusa, pues Nahuel Guzmán se equivocó en una salida en los primeros cinco minutos y dejó servido el gol para los locales, mismo que fue sentenciado por Kévin Denkey que dentro del área no perdonó al portero argentino.
Instantes después, se le cayó un soldado a Guido Pizarro, pues Rómulo Zwarg tuvo que abandonar por un problema muscular. En lugar de meter a otro contención, el estratega auriazul optó por Juanjo Purata, cambiando el orden defensivo.
Para el último tramo de la primera parte, los visitantes tuvieron las mejores oportunidades con Ángel Correa y Juan Brunetta, quienes no fueron contundentes y dejaron escapar las mejor chances de gol para los de San Nicolás de los Garza.
En la segunda mitad, la escuadra dirigida por Pizarro siguió buscando ocasiones, pero no fueron certeros. Rodrigo Aguirre recibió mal dentro del área y al perder el balón, se armó el contragolpe que finalizó con el 2-0 donde agarraron mal parada a la defensa y Tom Barlow finiquitó el tanto.
Los felinos bajaron los brazos. Entre el cansancio y la inoperancia ofensiva, Tigres se fue descomponiendo futbolísticamente.
Cuando parecía que las cosas no podían salir peor, cayó el tercer tanto de Cincinnati.
De nueva cuenta, la saga auriazul se partió, dejaron enormes boquetes que fueron aprovechados por Denkey, que picando al espacio, quedó frente a Guzmán para definir de pierna derecha para convertir el 3-0 que parece sentenciar la serie a favor del equipo estadounidense.
Tigres tendrá que hacer un milagro en casa. Para mandar la serie al alargue, tendrán que ganar 3-0; 4-0 para avanzar y en caso de recibir un tanto, tendrían que anotar cinco, convirtiéndose en una tarea milagrosa para los felinos.
La vuelta será el próximo jueves en el Estadio Universitario, pero antes Tigres recibirá a los Gallos Blancos de Querétaro el domingo a las 17:00 horas.


