Fotos: Andrea Jiménez
Guadalupe, N.L.-
La Selección de Irak dio el golpe de autoridad para vencer 2-1 a Bolivia y obtener el último boleto a la Copa del Mundo 2026 en el Estadio Monterrey luego de 40 años de ausencia al Mundial.

Con una asistencia de casi 49 mil 300 personas, el Gigante de Acero fue testigo de una auténtica fiesta mundialista, donde el sueño boliviano se vio frustrado por unos aguerridos iraquíes que obtuvieron el cupo número 48 al torneo más importante del planeta.

Los iraquíes se colaron al Grupo I de la Copa del Mundo y compartirán con Francia, Senegal y Noruega.
Las gradas se pintaron de todos los colores. Los miles que asistieron fueron parte de una fiesta en la tribuna que solo la batalla por un boleto para el Mundial nos puede dar.

Los primeros minutos fueron bastante intensos, todos buscaban la pelota y metían la pierna cuando era necesario empujados por una atmósfera única.
La dinámica oriental le estaba cobrando factura a los sudamericanos que en las transiciones sufrieron. Ocasionando faltas para cortar el ataque rival.

En una de esas pelotas paradas llegó la más importante, Amir Al-Ammari de zurda ejecutó un tiró libre que llevaba etiqueta de gol, pero el portero Guillermo Viscarra la sacó del ángulo para mandarla al córner.
Para la mala fortuna de los bolivianos, esa salvada de poco sirvió, pues en ese tiro de esquina, Al-Ammari colocó un centro preciso a la cabeza de Ali Al-Hamadi que dentro del área chica la mandó al fondo para abrir el marcador a los 10 minutos.

El trance del partido marcaba posesiones largas de Bolivia, mientras Irak al contragolpe buscaba seguir generando ocasiones.
A los 38 minutos, Ramiro Vaca se animó desde afuera del área, pero sacó un disparo descompuesto que para su beneficio, quedó en los pies de Moises Paniagua, este no desaprovechó y empató el partido, generando una locura en la grada.

Los primeros minutos del segundo tiempo tuvieron tintes muy similares a la primera parte, incluso con un gol temprano que también que puso de nueva cuenta a La Verde contra la pared.
El tanto provino de balón largo que Aymen Hussein prolongó de cabeza para Marko Lawk Farji. Este futbolista que juega en el Venezia, tiró un centro raso a primer poste a donde el propio Hussein ya había atacado al espacio y apareció solo para el 2-1 en 53 minutos de tiempo corrido.

El curso del reloj comenzó a favorecer a los orientales, que aunque no lo tienen por naturaleza, sacaron su lado ‘canchero’ cometiendo infracciones, ganándose las tarjetas amarillas y siendo muy sólidos en sector defensivo.
Los últimos minutos fueron en exceso tensos. Incluso por momentos la afición guardaba silencio, mientras Bolivia buscaba llegar por las bandas, pero sus ataques eran interrumpidos y en los cobros de esquina, no lograron marcar una diferencia.

Pese a los 9 minutos de agregado, los bolivianos no pudieron romper el marco rival y el árbitro central pitó el final del encuentro, otorgando el último boleto a la Copa del Mundo.



