Nueva York, E.U.-
Los objetivos militares están cerca de completarse; el trabajo está prácticamente terminado.
Donald Trump se dirigió a los estadounidenses desde la Casa Blanca por primera vez desde el inicio de la guerra en Irán. En un discurso de 19 minutos, explicó las razones del conflicto y aseguró: “golpearemos con dureza a Irán en las próximas dos o tres semanas, lo haremos retroceder ‘a la edad de piedra'”.
Y advirtió que, si no se alcanza un acuerdo por vías diplomáticas —ya en marcha—, “atacaremos sus instalaciones eléctricas”.
“Estoy haciendo lo que ningún otro presidente estuvo dispuesto a hacer. Ellos cometieron errores, yo los estoy corrigiendo”, afirmó, al tiempo que apuntó contra el “desastroso” acuerdo nuclear con Teherán impulsado por Barack Obama.
“En las últimas cuatro semanas, nuestras fuerzas armadas han logrado en el campo de batalla victorias rápidas, decisivas y contundentes”, destacó, al precisar que Estados Unidos está “desmantelando sistemáticamente la capacidad del régimen para amenazarnos o proyectar su poder más allá de sus fronteras. Estamos cerca de terminar el trabajo y lo haremos muy pronto”.
Luego buscó llevar tranquilidad a la población: “Consideren” la guerra con Irán “una inversión en el futuro de sus hijos y de sus nietos”.
También hizo una breve mención al impacto económico del conflicto: el aumento del precio de la gasolina “es de corto plazo. Estados Unidos nunca ha estado más preparado económicamente y estamos en excelente forma de cara al futuro”.
Trump agradeció además a los aliados en Medio Oriente —desde Israel hasta Arabia Saudita, pasando por Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Bahréin y Kuwait— y apuntó contra los países que obtienen su petróleo a través del estrecho de Ormuz.
“Nosotros no lo importamos ni lo importaremos. No lo necesitamos. Hemos diezmado a Irán económica y militarmente, y ahora los países que reciben crudo desde el estrecho deberían hacerse cargo. Vayan al estrecho y consíganlo”, insistió, subrayando que el paso se reabrirá naturalmente una vez finalizada la guerra.
“Al inicio de la operación Epic Fury dije que continuaría hasta alcanzar plenamente nuestros objetivos. Esta noche puedo decirles que estamos en camino de completarlos en breve”, agregó, al precisar que “el cambio de régimen no era un objetivo. Nunca dijimos cambio de régimen, pero ocurrió porque todos los líderes murieron. Los nuevos son más razonables”.
Trump reiteró que, si no hay un acuerdo por vías diplomáticas, Estados Unidos atacará todas las instalaciones eléctricas iraníes “probablemente de manera simultánea”.
Hasta ahora —observó— “no hemos golpeado su petróleo, aunque habría sido el objetivo más fácil, porque hacerlo habría significado no darles ni siquiera una mínima posibilidad de supervivencia o reconstrucción”.


