A un mes de que inicie la Copa Mundial de Fútbol lo único que se podría visualizar es un caótico torneo. No lo digo por las sedes de Canadá y México sino por los Estados Unidos que serán quienes carguen con la mayor cantidad de partidos y logística.
Entre alertas por deportaciones, en guerra con Irán, que jugará el torneo en California, además de caos por falta de personal de seguridad en aeropuertos, se visualiza un Mundial caótico en traslados y hasta en seguridad para asistentes y participantes.
La FIFA se fue de clavado con la dolariza y ahora seguro tendrá serias preocupaciones en los aspectos arriba señalados. Y no es imaginación mía, son declaraciones pasadas con respecto al tema migratorio por funcionarios de alto rango de ese país; es el hecho de que Irán no es bienvenido en USA y pidió cambio de sede a México lo que FIFA desaprobó pareciendo que el organismo rector del futbol espera que los iraníes desistan de participar para así aplicar una sanción histórica y lavarse las manos.
Otro tema es la seguridad en aeropuertos donde las largas filas fueron también históricas el pasado Spring Break. Ese es un asunto laboral pero caótico.
Podemos agregar las imágenes de inseguridad para un grupo de aficionados de Irak que fueron agredidos por un desadaptado en pleno aeropuerto de Dallas.
Son red flags que nadie quiere asociar a la copa del mundo pero que están tendiendo la cama para un caótico Mundial lleno de situaciones que esperemos no lamentar.


