Reynosa, Tam.-
La falta de estímulos gubernamentales, las crecientes deudas y la prolongada sequía mantienen al campo reynosense en crisis, provocando que en el presente ciclo agrícola el 60% de las tierras no fueran sembradas.
Así lo dio a conocer el presidente del catorceavo comité campesino, Javier Garza Sosa, quien señaló que con las recientes lluvias registradas en la región se espera que al menos el 25% del sorgo que fue sembrado pueda desarrollarse adecuadamente.
Ante este panorama poco alentador, algunos productores locales se han abierto a la posibilidad de experimentar con cultivos alternativos en el ciclo tardío, por ello están recibiendo capacitaciones por parte del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP) para conocer el proceso de siembra, cosecha y comercialización del ajonjolí.
Garza Sosa destacó la urgencia de aprobar estímulos gubernamentales para ayudar a los campesinos a revivir al campo. La baja producción y las cosechas mal pagadas les han impedido pagar los créditos que solicitaron para sembrar en años anteriores, por lo que este 2026 ya no pudieron acceder a prestamos para volver a intentar una nueva siembra.
Recordó que cuando existía el programa PROCAMPO resultaban beneficiados 4 mil 800 campesinos, tras su desaparición para dar paso a Producción para el Bienestar se redujo el número de beneficiarios, siendo agraciados solamente mil 200 agricultores.
“Esperemos que los gobiernos estatal y federal se pongan las pilas y bajen los apoyos porque la gente del campo está muy lastimada”, enfatizó.
Cabe destacar que existe la posibilidad de que las protestas que emprendieron esta semana escalen de nivel debido a que la reunión pactada con el gobierno federal para este viernes no se llevó a cabo. De acuerdo con la versión de representantes de los agricultores tamaulipecos, representantes de la Secretaría de Gobernación les impidieron el acceso a las instalaciones, frustrando el intento de diálogo.


