Protesta Greenpeace contra megaproyectos de Royal en Mahahual

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Ciudad de México.-
La organización ambientalista Greenpeace realizó una protesta en el Palacio de Bellas Artes para exigir a la Semarnat frenar los megaproyectos turísticos impulsados por la empresa Royal Caribbean en el Caribe mexicano.

Los activistas desplegaron mantas y carteles para denunciar los riesgos ambientales y la posible privatización de playas en destinos como Mahahual y Cozumel, donde la compañía busca desarrollar complejos turísticos y parques acuáticos dirigidos a pasajeros de crucero.

En Mahahual, Royal Caribbean planea construir un enorme parque acuático con ríos artificiales, bares y toboganes de más de 60 metros de altura, proyecto que, según ambientalistas, amenaza arrecifes, manglares, dunas y el sistema de aguas subterráneas de la región.

Aunque aún no cuenta con todas las autorizaciones ambientales, la empresa ya promociona visitas para el año 2027.

Mientras tanto, en Cozumel, la compañía impulsa el proyecto “Royal Beach Club”, el cual pretende recibir hasta 1.4 millones de visitantes al año en un espacio de apenas 17 hectáreas.

De acuerdo con la propia Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) del proyecto, existirían afectaciones severas como pérdida de vegetación costera, daños a manglares protegidos y reducción permanente de hábitats para fauna silvestre.

Greenpeace señaló que el documento clasifica algunos impactos como permanentes, irreversibles, acumulativos y sinérgicos, por lo que consideró insuficientes las medidas de mitigación planteadas por la empresa, entre ellas la reubicación de flora y fauna.

“La naturaleza no puede trasladarse como si fuera un objeto. Cuando se destruyen manglares, dunas o selvas, el daño es irreversible”, señalaron activistas durante la manifestación.

La organización también advirtió sobre el impacto social y ambiental que este modelo turístico podría generar en comunidades pequeñas como Mahahual, que cuenta con alrededor de 3 mil habitantes y que podría enfrentar una fuerte presión sobre servicios básicos, agua potable, manejo de basura y acceso público a playas.

Finalmente, Greenpeace pidió a la Semarnat negar las autorizaciones ambientales para ambos proyectos al considerar que ponen en riesgo ecosistemas clave del Caribe mexicano.

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