Monterrey, N.L.-
Nuevo León acumula 234 casos de gusano barrenador en animales, de los cuales 104 continúan activos bajo vigilancia y atención sanitaria, informó Armando Víctor Gutiérrez Canales, presidente del Comité Estatal de Fomento y Sanidad y Movilización Pecuaria (Cefosamp).
El también diputado local de Movimiento Ciudadano dijo que la entidad ascendió al octavo lugar nacional en número de reportes de esta plaga que aqueja a ganado bovino, porcino, caprino e incluso canes, aunque aquí no ha habido afectación en humanos.
En este orden, aclaró, el incremento obedece principalmente a una estrategia de vigilancia que obliga a productores y médicos veterinarios a reportar todos los casos detectados, incluso aquellos considerados menores.
Explicó que la generación de estadísticas precisas permite gestionar ante las autoridades federales una mayor cantidad de sobrevuelos para la dispersión de mosca estéril, considerada actualmente la herramienta más eficaz para combatir al gusano barrenador.
“Todo se tiene que reportar porque esa información se integra a las estadísticas de Senasica y nos ayuda a conseguir más sobrevuelos de mosca estéril”, indicó.
Gutiérrez Canales advirtió que en diversas entidades del sur del país los contagios continúan en aumento, aunque señaló que en esos lugares existe un subregistro debido a que muchos casos ya no son reportados.
Destacó que en Nuevo León se ha trabajado también con médicos veterinarios de pequeñas especies para informar a la población que el gusano barrenador es una enfermedad tratable si se atiende oportunamente, mediante la limpieza de heridas y la eliminación de las larvas.
En cuanto a las especies más afectadas, detalló que el ganado bovino ocupa el primer lugar en número de casos, seguido por los perros y posteriormente los caprinos, que recientemente desplazaron al ganado porcino en incidencia.
Asimismo, señaló que la mayoría de los reportes se concentra en heridas de ombligo de animales recién nacidos, lo que confirma la presencia de la mosca en diversas zonas rurales del estado.
El presidente del Cefosamp descartó que la llegada del insecto a Nuevo León haya sido consecuencia de la movilización de ganado, y explicó que la mosca avanzó naturalmente desde otras regiones hasta alcanzar territorio estatal.
El funcionario estatal hizo un llamado a productores y ciudadanos a mantener la vigilancia sobre sus animales, reportar cualquier caso sospechoso y evitar caer en alarmismos.
“Cuando no hay una herida, no va a haber gusanera, hay que estar atentos a nuestros animales y trabajar coordinadamente con las autoridades”, puntualizó.



