Los Tigres con sus flamantes refuerzos recién presentados visitan la frontera de Chihuahua, El Paso, Texas para enfrentar a los Bravos, que dicho sea de paso, de eso no han tenido nada en los últimos 8 partidos.
Los felinos, que sí bien no han perdido con la llegada de Vucetich, no han caminado como para ganar aunque ahora ya tendrá variantes para intentar hacer algo a la ofensiva. Tigres no ofende. El Búfalo no se quita a un rival y Lainez, el ofensivo, no estará por hacerse expulsar al final del clásico, el sábado pasado.
Ya sus nuevas contrataciones a la ofensiva están listas y Vuce los hará jalar, no me queda duda de eso. Porque Tigres no estará para levantar muertos con Juárez, de lo peor de la liga en estos momentos aunque no muy lejos de los de la U, hay que decirlo.
Los Rayados, madre mía, reciben a una Máquina de Cruz Azul que está herida después de perder ante el Inter Miami apenas hace unos días. Los cementeros buscan quien la pague y la raya no anda del todo bien. Proceso, acoplamiento, llámale como quiera, la realidad es que han estado de bajada fallando en defensa y perdiendo la brújula de la portería rival.
Ni pensar que la Máquina pite fuerte en la casa rayada porque sería un caos. Y déjeme decirle que la Máquina viene con todo para hacerse sonar.
Desde está columna le mando un gran deseo de pronta recuperación a la Dama de Hierro, la Amazona mayor, Greta Espinosa. Recupérate pronto capitana, sin ti y sin Ferral, la central felina tiene un hueco enorme.


