Cuando la presidenta de México, Dra. Claudia Sheinbaum Pardo, se afana por resolver el problema de la producción alimentaria, principalmente la ganadera que padecen serios conflictos derivados del cierre de las exportaciones, la amenazas del gusano barrenado y importación de productos de baja calidad, un funcionario menor del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria, tiene detenido un tráiler con ganado para sacrificio, nomás por sus pistolas.
Según los datos recabados en entrevista con el conductor del tráiler detenido en la garita de revisión de Tula, Tamps., por la mañana llegó al lugar con una carga de ganado rendido (que ya tiene la edad, el peso y las características necesarias para la producción de carne), flejado a la traila, esto es, que no puede moverse más que para su entrega al destinatario en un rastro TIF (Tipo Inspección Federal), y el encargado le pidió un documento que no corresponde a ese tipo de ganado.
Explicó que, por acuerdo del Congreso, la movilización de animales para consumo humano tiene tres clasificaciones: el traslado de becerros para cría en espacios ganaderos, que debe ampararse con un oficio firmado por las autoridades competentes; el envío de cabezas para exhibición en exposiciones ganadera, ferias y eventos de igual naturaleza, que se documenta de manera específica y, finalmente, la guía para ganado cuyo destino son los rastros oficiales de sacrificio, que es simple.
Pues, se da el caso que el funcionario, totalmente ignorante de la tarea que le fue encomendada como inspector, exige la presentación de los demás documentos anexos a las guías, lo que viene a resultar una aberración. Ante esa irregularidad, tanto los vendedores como los compradores del ganado para sacrificio, se han dirigido a las autoridades fitosanitarias y del propio Senesica, las cuales les han hecho saber que no se requiere más documentación que la presentada.
Pero, el funcionario de marras, que, además de ser ignorante es amachado, no ha permitido el paso del ganado rendido, lo que ocasionó, hasta el momento de rendir el parte, la muerte de uno de los animales y la inminencia de otros decesos porque son animales que no se pueden sostener mucho tiempo de pie y menos sin alimentarse y tomar agua, cosa que resulta imposible porque están flejados a los tirantes de las jaulas.
El caso requiere de la inmediata intervención de las autoridades competentes para dar una solución inmediata, además de tomar medidas ara que caso así no vuelvan a ocurrir en perjuicio de los productores agropecuarios.


