La miniserie de cuatro episodios primero fue presentada como película, y luego se fragmentó para hacerla serie.
El director chileno Pablo Larraín lleva la historia a un barrio pobre de Buenos Aires donde habita la doctora Emma (Mercedes Morán), mujer culta, compasiva y bien ubicada en el entorno, que tiene la capacidad para hablar con los muertos, con los que convive de manera normal.
Llega a su vida su sobrina Julie (Carolina Sánchez Álvarez), que también tiene la misma habilidad, y con quien puede entenderse en esos temas.
Un día, los habitantes del sector completo en el que habitan puede percibir, igual que ellos, las voces de los muertos. En especial se angustian por un homicidio violento, que se repite una y otra vez.
La serie tiene una innegable lectura política, relacionada con los muertos que regresan y no dejan a los vivos en paz, y cómo los vivos pueden lidiar con la ausencia.
La serie tiene formato de cine y el entorno argentino, empobrecido y triste, se vuelve otro personaje.
Impactante, y con un aroma muy literario del texto de Mariana Enríquez.
(NC-17. No apto para menores de 18)
@LucianoCamposG
TRAILER DE MIS MUERTOS TRISTES:




