Luego de culminar esta escalofriante final, donde Toluca logró el bicampeonato, no queda más que reconocer que Tigres jugó con gran dignidad y no hay nada que criticar a ningún felino.
Guido Pizarro y sus pupilos lucharon hasta el final y a lo mejor el único que merece un coscorrón por pasarse de payaso es Vigon, que tras burlarse de un novato durante la tanda de penales, al final se ganó que le devolvieran la misma gracia al eliminarlos.
Amén de eso, ni a Nahuel, ni a Gignac, ni a Joaquim, ni a Lainez, ni a Ibañez, ni a Correa ni a nadie en general se les puede echar en cara la derrota, al final ganó el líder de la competencia y fue por la definición desde los 11 pasos.
Dirán que fallaron 4 felinos en la ronda de los tiros de castigo, pero eso es el futbol, donde un penal se puede meter de la manera más sencilla o fallar de la forma más ridícula.
Los 180 minutos regulares como los 30 minutos extras fueron parejos en todos los sentidos, Guido a sus 35 años de edad dirigió su primer final y ya verá en lo personal en que le faltó o que necesitará para la siguiente campaña.
Hizo un torneo más que digno al quedar en segundo lugar de la tabla general, e impuso en su plantel un futbol más contundente que el que aprendió con el Tuca, pero sí implementó su experiencia defensiva e hizo de Tigres el mejor del torneo en esa área.
Sin duda para la nueva edición deberá ir por un elemento que sustituya a Gignac en el eje del ataque y ver como le afectará la eminente salida de Córdoba y que debe quitarse ya de su pescuezo a un jugador como Antuna, que por más que lo digan, ya no sirve para nada.
Incluso habrá que esperar a ver que dice el chamaco Marcelo Flores, quien se siente desperdiciado en el plantel.
Pero recalco, Tigres suma otra final perdida en su historia pero les deja la satisfacción de darle a su afición ese anhelo de estar cerca de su novena estrella.
Realmente soy de los que me sumo en la emoción regia por el futbol en general y que debo resaltar que ambos clubes siguen peleando con diferentes estrategias, pero al final están metidos en el aparador de las emociones que regalan las liguillas y que ellas los llevan a estar más cerca de una estrella más en sus escudos.
Felicidades Tigres, quedó clara su lucha y entrega hasta el último minuto.
Nada que reclamar a Tigres


