REYNOSA, TAM.- El vocero de comercializadoras e importadoras de autos en Reynosa, Hugo Jofre Chávez, manifestó ayer que el rubro continúa en decadencia, lo que imposibilita el mantenimiento de ese tipo de negocios y del personal.
“Ahorita todo nos afecta, estamos trabajando abajo del 15 por ciento, porque importamos ocho autos mensualmente a comparación del año pasado que traíamos un promedio de 25 vehículos al mes”, dijo.
Comentó que la inestabilidad del dólar es otro factor que les afecta, ya que provoca que las cotizaciones de los vehículos cambien constantemente y que los clientes estén inconformes con los precios.
El vocero aseguró que es el gobierno quien mantiene bloqueadas y restringidas las importaciones de vehículos, debido a las severas imposiciones y los elevados costos, lo que vuelve casi imposible llevar a cabo algún movimiento.
“Nos afecta también la paridad del dólar contra el peso, ahorita es muy difícil hacer esos trámites”, dijo.
Jofre Chávez explicó que no sólo han sido golpeados los que manejan ese tipo de negocios, sino también los particulares, ya que cada vez se requiere reunir mayor cantidad de dinero para adquirir un caro americano.
Añadió que por el momento los comerciantes de vehículos del extranjero están tratando de establecer un acuerdo con diputados y senadores para conseguir se establezcan parámetros que apoyen las importaciones de autos.
“Queremos seguir sobreviviendo de nuestra labor en la importación de vehículos y compra-venta de los mismos, ya que le estuvimos dando a mucha gente trabajo y ahorita estamos con menos personal, como al 10 por ciento de lo que teníamos y muchos han cerrado sus negocios”, lamentó.
Aseguró que fue desde el 2009 que la baja en el negocio de importaciones y compra-venta de vehículos comenzó a descender, debido a las posiciones del gobierno, ya que asegura, no apoyan al pueblo y apoyan más las inversiones de otros países.
Finalmente señaló que las inversiones, el mantenimiento de sus negocios y el pago a los empleados, han orillado a diversas comercializadoras a cerrar sus puertas y en su caso, a mantener al personal sólo por medio tiempo.


