Santos, Brasil.-
En medio de la incertidumbre por conocer quién será el portero titular del 11 de Miguel Herrera que enfrentara este mundial comenzó el segundo día de entrenamiento de la selección mexicana en esta ciudad. Una mañana fría y lluviosa para el clima cálido en Brasil.
El entrenamiento comenzó con una reunión de todo el equipo que se concentró en una de las canchas de entrenamiento del Club Santos. Tomados de las manos y abrazados, todos los seleccionados y el cuerpo técnico escucharon algunas palabras de Miguel Herrera y directivos.
El equipo comenzó inmediatamente a realizar estiramientos y aflojar las piernas en un ambiente de ánimo en la que los tres porteros comenzaron a realizar trabajo aparte.
En un pasaje curioso, el autobús que lleva a la selección mexicana de averió por lo que los seleccionados debieron llegar en taxis a las prácticas. La práctica sólo estuvo abierta los primeros 15 minutos para la prensa y el resto será a puerta cerrada.


