Quiénes hayan decidido castigar a los ex gobernadores como estrategia para conservar los votos, me dan la impresión de que no pensaron en que con esa medida estaban abriendo una caja de Pandora, la que al igual que la mitológica, no hallan cómo cerrarla y por ende, siguen fluyendo casos de trastupijes ahora del gobierno federal, por lo que de las suposiciones pasamos a los datos macizos sobre el modo y forma de hacer negocios entre los del gobierno con los “empresaurios”.
Lo anterior, como es natural, está disminuyendo los precarios bonos de los partidos en el poder y de paso reforzando las proclamas de López Obrador en el sentido de eliminar la corrupción que, en mi opinión, no es de ninguna forma populismo ofrecer un gobierno sin ese cáncer que tanto ha dañado al país.
Con 9 ex gobernantes vinculados a proceso y otro huyendo (7 del PRI y 3 del PAN), así como el caso de Odebrecht se va visualizando ante el ciudadano quiénes son realmente el peligro para México.
Y por si faltara algo más, los dirigentes nacionales de los tres principales partidos políticos hoy están exhibidos como enriquecidos; cada uno alega que a la buena, pero aun así están descalificados, pues como dijera el Papa Francisco : “si te gusta mucho el dinero, mejor no te metas en política, pero tampoco en el seminario”, palabras que eliminan a buena parte de la gente que practica política en México.
Usted póngale nombre y apellido, pero ya es martes y a darle al diario vivir.


