Cd. de México.-
La aspirante a la Presidencia de la República por la vía independiente, María de Jesús Patricio Martínez, “Marichuy”, declaró en Quintana Roo que las leyes de Seguridad Interior y de Biodiversidad, recientemente aprobadas por el Senado, legitiman la represión social y despojan a los pueblos indígenas de sus tierras y recursos naturales.
“Sobre estas dos (leyes), se declara más la guerra a nuestros pueblos. El despojo, por un lado, de los recursos naturales y la represión que viene contra los intentos organizativos. Más que seguridad, es para reprimir a quienes intentan organizarse, es lo que vemos, así de sencillo”, dijo en entrevista.
La primera mujer indígena que busca la Presidencia de México, estuvo en los municipios mayas de José María Morelos y Felipe Carrillo Puerto, donde participó en diferentes actividades artísticas.
En el municipio José María Morelos dialogó con organizaciones locales y en Felipe Carrillo Puerto participó en una ceremonia celebrada en el Santuario de la Cruz Parlante.
Durante la tarde-noche, atestiguó cánticos y bailables locales a fuera de la Casa de la Cultura, en donde se instaló una mesa de información para obtener firmas que la acerquen a las 867 mil que requiere para ser inscrita como candidata independiente.
“Decidimos participar. Sé que llevamos mucho en contra pero decidimos entrar y estamos con todo, trabajando; le vamos a seguir echando ganas pero nuestro principal objetivo es la organización de abajo”, respondió luego de señalar que ser mujer e indígena aumenta los desafíos en la contienda.
“Si los pueblos indígenas son considerados de segunda, las mujeres son consideradas de tercera. Hemos visto que a nivel nacional son consideradas como personas que no pueden tener un cargo, que no son capaces de tener una organización, que solamente son para la familia y nosotros hemos visto que no”, expresó.
Proveniente de una comunidad nahua de Tuxpan, Jalisco, y con 53 años, “Marichuy” asegura que “es el tiempo de las mujeres” y de su inclusión en la reconstrucción de un país que, advierte, está en peligro.
En el mensaje que dirigió como “vocera indígena para los de abajo y candidata presidencial para los de arriba”, insistió en la urgencia de organizarse y articular a los pueblos indígenas sumando a las zonas urbanas para rescatar a la nación avasallada por la pobreza, la desigualdad, la inseguridad y la destrucción de los recursos naturales por el impulso de megaproyectos “que están destruyendo la Tierra, que es nuestra vida”.
Elegida por el Congreso Nacional Indígena (CNI), fundado en 1996 y por el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), recalcó que la propuesta que impulsa el Concejo Indígena de Gobierno, no es electoral y rebasa el proceso de 2018.


