Ciudad de México.-
Sin importar las medidas impuestas por los gobiernos locales para la nueva normalidad, la falta de cuidado de pasajeros y choferes ha colocado al transporte público como uno de los mayores focos de contagio de Covid-19 en 16 estados.
La sana distancia no existe en microbuses y camiones, el cubrebocas cada quien lo usa como le place o incluso ni lo portan, el gel antibacterial escasea y a las unidades volvieron los trovadores que cantan a cambio de dinero.
“Subirnos es un estrés y miedo cada vez mayor”, dice Melanie, una usuaria del transporte en La Paz, Baja California; Joaquín, conductor en Cuernavaca, Morelos, afirma que los cuidados “son cosa de cada uno”.


