La FGR pide el desafuero del gobernador de Tamaulipas, muy federalista él, porque unos particulares lo acusan de varios delitos graves.
Francisco Javier García Cabeza de Vaca dice que él es inocente y que todo es una “embestida política” en su contra. NORMALMENTE, en cualquier acusación contra cualquier político, la respuesta es la misma: inocencia y motivos políticos. Hasta un mediocre raterillo siempre dirá que es inocente, así lo pillen en flagrancia… aunque un raterillo no puede usar su filiación política como vacuna contra la Justicia (un sustituto no oficial del fuero).
El presidente López y el fiscal general Gertz Manero niegan persecución, venganza o motivos políticos en el proceso que se quiere abrir contra el gobernador de Tamaulipas. NORMALMENTE, las autoridades que inician procesos contra políticos siempre dicen que no hay motivos políticos y que todo es de acuerdo a la ley. Los motivos políticos podrán no ser deliberados, pero son inevitables y eventualmente útiles.
Los afines a los políticos acusados invariablemente los respaldan, incluso antes de conocer cualquier detalle del proceso o las acusaciones, o incluso a pesar de saberlas, y hasta a pesar de saber que las acusaciones sí están sustentadas y son verdaderas.
Los enemigos políticos de los acusados, invocan a la Ley y al Estado de Derecho, pero no se excusan de cosechar los frutos del ruido mediático a favor de sus propios objetivos políticos.
Los ciudadanos estamos bien mortificados, porque parece que los detalles del ninguneo y bocabajeo público entre políticos actúan como las moscas, que sólo cubren la carroña de la que se están alimentando… y no podemos estar seguros si el cadáver somos nosotros.
Definitivamente, este ruido mediático también distorsiona hasta a la Justicia.


