FOTOS: ANDREA JIMÉNEZ
San Nicolás de los Garza, N.L.-
Unos Tigres con garra y llegada pero sin gol, fueron cazados anoche por el humilde Puebla, que los sorprendió al derrotarlos 2-0 en el Estadio Universitario.
Un autogol de Carlos Salcedo y un penal de Pablo Parra, fueron suficientes para que el cuadro visitante se llevara merecidamente el triunfo de la casa felina.
Y es que nada le salió a Tigres, que tuvo llegada pero no gol, que estrelló balones en el poste y que incluso se dio el lujo de fallar un penal. No fue su día.
El descalabro dejó al equipo con una sola unidad en la onceava posición general, sin saber de momento lo que el triunfo en el torneo.
Puebla, en cambio, se mantiene invicto y con cuatro puntos es tercero en la tabla general de manera momentánea.
El partido arrancó intenso, ya que Rafael Carioca dio el primer aviso al minuto 5 con un disparo desde fuera del área que Antonhy Silva logró desviar para salvar al Puebla. Luego Nahuel Guzmán hizo lo propio al cortar un disparo peligroso de Gustavo Ferrareis.
Tigres parecía abrir el marcador al 23’, luego que André-Pierre Gignac sacó un tiro cruzado que se anidó en el arco poblano; sin embargo, fue invalidado por el árbitro Luis Felipe Santander por un claro fuera de lugar.
El Puebla se fue adelante en el minuto 26’ con un autogol de Carlos Salcedo. Al zaguero, que se despide de Tigres al tener una oferta del Toronto FC, le pegó un balón que estrelló en el poste Maximiliano Araujo y lo empujó a su propio arco.
Luis Quiñones parecía tener el empate al quedarse solo ante Silva, pero el arquero paraguayo le detuvo el disparo.
Por una desatención del mismo Quiñones, a Tigres se le vino la noche al 46′, luego que perdió la marca de Emanuel Gularte y lo fauleó en el área, por lo que Santander no dudó en marcar el penal, que Pablo Parra se encargó en convertir en gol.
Para el complemento Miguel Herrera hizo ajustes, sacó a Florian Thauvin y Nico López, y metió a Luis Rodríguez y Carlos González. Fue el paraguayo González quien remató en el área al 56’, pero Silva desvió el esférico en la raya para salvar a su equipo.
Herrera hizo otro movimiento al 61’, al salir Sebastián Córdova y entrar Juan Pablo Vigón. Silva volvió a ser factor en el 62′, al detener un disparo de Aquino y luego otro de Pizarro al 64’.
Antes Gignac estrelló un balón en el larguero. Puebla empezó a hacer tiempo, por esto amonestaron al arquero Silva, mientras que varios jugadores se dejaban caer al piso para dejar correr el reloj.
A cinco minutos del final, Guido Pizarro recibió una falta en el área y el árbitro no dudó en marcar penal; sin embargo, Gignac perdonó al estrellar su disparo en el poste.
Tigres lo intentó una y otra vez, luchó, pero en el fútbol se necesita más que eso para ganar, se requiere tener ideas y ser contundente, algo de lo que careció el equipo felino anoche en el estadio Universitario.









