Andaba tranquilamente buscando servilletas, jabón, cloro, cuando de repente… No era la primera vez que tenían música a un volumen como en casa de adolescente cuando los papás no están, y uno de cliente pues, entra, elige, paga y se va, pero ahora pasó algo más, le puse atención a lo que se escuchaba.
No es un secreto que me choca el reguetón, si seguramente es por la onda generacional, aunque sé que a muchos de mi edad les encanta y pues cada quien, ya somos adultos, formados, “hechos y derechos”, pero, ¿y los jóvenes?, ¿los niños?
La cosa no para ahí, pero primero les voy a compartir lo que escuché mientras estaba en aquella farmacia, afortunadamente no estaba enferma, porque si hubiera tenido alguna afectación estomacal seguramente hubiera vomitado.
“Le gusta ch¡ng4r afuera en los balcones, si se sale ella misma lo pone, en la cama es rebelde y ella no me respeta, le pido un beso y me da la combi completa. (h0ch4, (ul0, t3t4, (h0ch4, (ul0, t3t4 …De dónde salió esa p.t4, quién es…”
Hace unos días veía en una entrevista a Olimpia Melo Cruz, impulsora de la Ley Olimpia; dijo que cuando, hincada, le pedía perdón a su madre por las imágenes íntimas filtradas, ella le dijo que no era culpable, y señalando a cada una de los familiares que ahí estaban le dijo: “aquí todos cog3n”; ¿por qué digo esto?, ¿por qué retomo esta frase que para muchos pudiera ser vulgar?
Porque a mis casi 40 años y con tres hijos es obvio que me he reproducido, con tooodo lo que implica para llegar al momento de parirlos, o sea, todo esa onda de las abejitas y las flores me la sé y no me asusto, pero la bazofia que se escucha hoy en día raya en las producciones para adultos.
¿En serio hay mujeres a las que les gusta cantar eso?, o peor, ¿qué les dediquen esas “canciones”?
¿No encuentran denigrante repetir frases en las que les denigran, insultan, sobajan?, ¿qué onda con lo de “cosificación de la mujer”?, ¿por qué encuentran agradable repetir palabras y frases en una canción que se utilizan en otros contextos para insultar o humillar?, no lo entiendo.
Es cierto que muchísimas canciones, de tooodas las épocas van a la mismo: a terminar el asunto en un encuentro íntimo, pero definitivamente prefiero que Luis Miguel me diga: “Decídete, simplemente amor decídete y volemos hacia mundos lejanos, los dos de la mano”; a que el conejo malo me diga: “ Hoy yo te meto un gol como Agüero, contigo me voy a cuero, yo sé que ese (uI0 vale dinero, pero pa’ mí yo lo quiero…”


