¿Será que los Rayados convencen a José Antonio Noriega para que sea su presidente deportivo en lugar de Duilio Davino?
Hace unos días leía por ahí en un grupo de exprofesionales de los equipos regios que dejaban caer un comentario en relación a que ojalá fuese el sustituto de Davino uno que tuviese historia y arraigo regio, además de capacidad, por supuesto, para ese cargo.
Y no.
Luego de su paso por ESPN donde era uno de los mejores comentaristas, al igual que Roberto Gómez Junco, estuvo por ahí un rato trabajando en Bravos de Juárez, pero no se vio que pudiese hacer mucho en un club donde el fútbol parece una de las actividades que están en la parte baja de una serie de prioridades de una familia que desde hace muchos años ha usado el fútbol para no sabemos qué, pero sí que manejan muy extrañamente.
La dueña, Alejandra de la Vega, exSecretaria de Economía en el gobierno del panista Javier Corral, vive en Texas, y sus negocios son los super Smart que hay en muchas partes del país, y una cadena de restaurantes, pero el fútbol pareciera que lo usan para mover recursos, comprar y vender jugadores (la mayoría malitos, medianones y muy malos para quitar y poner cada torneo) y mover y mover activos, pero no como algo serio.
Tan no es serio en sus proyectos este club, que dos directivos y un entrenador que salieron severamente cuestionados de Tigres por malos manejos, sobre todo los de pantalón largo, fueron contratados de inmediato ahí. Pero ésa es otra historia.
Total que Noriega, podría caer acá, aunque sea chilango y haya jugado apenas tres días en ese equipo, no pasa nada. En este club la constante es dar oportunidad a todo mundo, –si son argentinos, mejor– y los de casa, que realmente estuvieron acá mucho tiempo jamás tendrán una oportunidad real.
Y no me salgan con que Cano, Ledezma (qepd), Avilán (qepd) o Treviño dirigieron en Primera… jamás un equipo verdaderamente de perfil alto como aquel que le armaron a Mejía Barón o los costosísimos planteles que han dirigido en los últimos años varios entrenadores foráneos. Siempre los mandaron a la guerra con planteles limitados y presupuesto recortado a sacar el buey de la barranca que otros empujaron. ¿O no?
Y bueno el cambio directivo ojalá sea para bien y terminen todas esas maromas extrañas que echaron en los últimos años con el tráfico de personas con tachones, donde unos cuantos se llevaron –incluidos un DT argentino y promotores– muchos billetes con la madera que traficaron.
Algo, que los medios “tradicionales” regios o nacionales no te van a decir porque no saben, no se dieron cuenta o les tocó parte del pastel.
Y bueno, ya debe comenzar la obra de teatro de cada seis meses, llamada “la fiesta grande del fútbol mexicano”, donde los equipos hacen como que juegan, la prensa futbolera hace como que les cree y la raza se emociona como si fuera de verdad el asunto.
Comienzan con el repechaje donde cualquier equipo malo aspira a ser campeón, pero o ya sabe, o tal vez no, que ya se están imprimiendo las camisetas de campeones, porque los presuntos implicados ya saben por dónde va la tirada.
Esta vez no es el Atlas… por supuesto. Luego de perder a su mejor jugador, de nombre Arturo Brizio, naufragaron muy feo. Esta vez es otro equipo del cual ya les anticipamos el nombre semanas atrás.
Entonces, ustedes saben si quieren emocionarse en balde.
Esta Liguilla será como la lucha libre, pura pantomima… pura ficción.
¡Que empiece la faramalla!


