Monterrey, N.L.-
La defensiva de Eagles sigue haciendo méritos para continuar como el único invicto de la NFL, especialmente desde su secundaria, quienes dominaron a los Cowboys en el último Monday Night Football, interceptándole tres pases a Cooper Rush y neutralizando a su objetivo primordial, CeeDee Lamb para llevarse el triunfo 26-17.
Con Darius Slay como líder de esa defensiva profunda, Philadelphia ha conseguido nueve intercepciones en lo que va de temporada y ha provocado 14 pérdidas de ovoide, eso sin olvidar que sólo están permitiendo 188 yardas por partido. Fortaleza que quedó mostrada de forma evidente al limitar a Lamb para cinco recepciones con 68 yardas, 24 de ellas conseguidas en “tiempo basura”.
Y aunque Slay es la estrella, no hay que olvidar la actuación de Gardner-Johnson con dos intercepciones y Bradberry desviando cuatro pases de Rush, algo que hizo sentir al mariscal vaquero tan incómodo que terminó con un quarterback rating de 1 al medio tiempo.
Sin embargo, también tuvo mucha influencia las decisiones del coach de Dallas, Mike McCarthy, ya que en 4ta y 1 desde su propia yarda 34 decidió llamar una jugada de pase con el novato Peyton Headshot, envío que terminó manoteando Bradberry.
Ya en el último período con una desventaja los Cowboys vendrían de poner dos series ofensivas monstruosas, logrando anotar en ambas con posibilidades de una tercera, todo esto a siete minutos del final para llevarse una remontada notable.
Sin embargo, la defensiva de Eagles apareció de nuevo con la presión a Cooper Rush y la posterior intercepción de Gardner-Johnson para sellar la victoria.
Ahora, Philadelphia podrá darse un merecido respiro, pues vendrá su semana de descanso; mientras tanto, Dallas se preparará para un reto relativamente sencillo al visitar Lions en Detroit, los cuales solamente han podido ganar un partido y en donde se espera contar con Dak Prescott como titular.


