El sábado pasado, 28 de enero, celebramos en nuestra ciudad los 197 años de haber sido asignados con el nombre de Villa de Matamoros por el Congreso del Estado gracias al Decreto No 12, los matamorenses disfrutamos la visita de grandes personalidades que le dieron lustre y realce a nuestra muy querida Heroica, Leal e Invicta Matamoros.
Esa mañana de aniversario en la Plaza Principal el ambiente climático nos amenazaba con una humedad que los presentes no alcanzábamos a definir si era rocío o sereno, pero en el fuero interior de todos era una amenaza latente de lluvia, la cual no pasó de ser eso, una tenue intención de Tláloc que no se concretizó y se pudo realizar el homenaje ante más de 200 personas, con la presencia de autoridades civiles y militares, acompañados por la embelesadora banda de música de la Preparatoria Ricardo Flores Magón.
Más tarde en las instalaciones del IMACULTA, como parte de los festejos de nuestro aniversario, Pedro Salmerón Sanginés, doctorado en historia por la UNAM, presentó un libro de su autoría, una novela titulada “El Fundador de California”, que al definirla nos ilustró con varios conceptos que pondré entrecomillados; más que una novela histórica es una “ucronía”, es decir, una fantasía que parte de la historia y en un momento dado rompe con la misma; también es un “contrafactual”, que es un fenómeno que pudiera haber ocurrido si se hubieran dado determinadas circunstancias, pero que de hecho, nunca ocurrió; y finalmente un “subjuntivo”, que expresa una acción hipotética, dudosa, posible o deseada. Excelente exposición de Salmerón que nos hizo recordar aquel aforismo de Baltasar Gracián: “Lo bueno, si breve, dos veces bueno”.
La siguiente actividad que engalanó nuestro aniversario fue la toma de protesta del flamante presidente de la Sociedad Tamaulipeca de Historia, Geografía y Estadística de Matamoros A.C., David González Serna, quien tomó la estafeta de Enrique Juárez Charles; cabe señalar que este grupo, apasionados de la historia, son la organización ciudadana más antigua en el estado de Tamaulipas con 53 años, pues fueron fundados el 28 de enero de 1970.
Seguramente pocas cosas contribuyen tanto a la desenvoltura intelectual y la orientación histórica de nuestra ciudad, como el hecho de que esta sociedad de historia salvaguarda y comunica todos los acontecimientos biográficos de nuestra comunidad, al tiempo que los comenta amenamente con su círculo de amigos y la comunidad en general.
Y precisamente esa extraordinaria sensibilidad humana que tienen para la historia los miembros de esta asociación se proyecta en la calidad y calidez de los relatos, lo que transmitió puntualmente Clemente Rendón en una breve narración alusiva a Matamoros. Es evidente el entusiasmo de este grupo por la cultura y particularmente por la historia, el cual terminan haciéndolo un fenómeno contagioso, tratando la historia de forma exhaustiva. Pude ver un público curioso, críticamente despierto y entusiasmado con entusiasmarse.
Cabe señalar que estuvo presente una pléyade de figuras que indiscutiblemente le dieron empaque de gran ciudad a Matamoros. La presencia de estos personajes, su mera fama, su aura de creadores, el tener la certeza de estar con personas que conocen el orbis pictus de la historia produjo un efecto gratamente embriagador. Ya mencioné a Pedro Salmerón, pero hubo más. Ver a Gregorio Farías Longoria, rector de mi alma mater, a Leopoldo González Benavides, presidente del Congreso de Nuevo León y ahora cronista de Monterrey, ambos en mi lejana etapa de estudiante y a Ricardo Daniel del Ateneo, de San Antonio, Texas, fue todo un acontecimiento que uno debe contar como un triunfo de Matamoros; me hace recordar aquel lejano día en Monterrey cuando se firmó el TLC y saludé de mano a Pedro Aspe, pasé varios días trastornado por tan formidable suceso; experimenté un grato déjà vu el pasado sábado con estas visitas. Seguramente estoy omitiendo otros nombres, pido perdón por tal omisión que tiene que ver más con el espacio que con la desatención.
Ya para concluir debo mencionar que los festejos de nuestro aniversario 197 cerraron con broche de oro con la presencia de los 10 tenores tamaulipecos. Un extraordinario grupo de tamaulipecos que cantan de tal forma que penetran primero nuestros oídos y luego el alma; con un profesionalismo muy ameno que nos hizo cantar a todos los presentes con una impaciencia grácilmente impulsiva.
Después de todo, un día lleno de gratos eventos de aniversario, con la compañía de grandes personalidades; me queda claro que la historia siempre alcanza la cima ahí donde se convierte en motivo vital para todo un pueblo, ratificando que solo aquel que a nada está ligado, a nada debe reverencia. ¡Viva Matamoros!
El tiempo hablará.

