San Luis Potosí, SLP.-
Ante la agresión de Fernando “El Tiburón” Medina a un muchacho de 15 años por no querer atenderlo de manera “rápida” en el establecimiento Subway, la ciudadanía se ha dado a la tarea de encontrar información personal del agresor, incluyendo, un gimnasio en el que daba clases de artes marciales, ubicado en Iztaccíhuatl 180, Gral I. Martínez en San Luis, SLP., de nombre UTD-Unión Figth Club.
Vecinos de los alrededores del gimnasio comentaron que el gimnasio lleva aproximadamente 1 año sin abrir y que, en años anteriores, abría esporádicamente algunos meses sí, otros meses no.
Además, indicaron que las veces que se llegaron a encontrar con el ahora agresor, se mostraba como una persona normal que no violentaría a nadie, por lo mismo, expresaron su sorpresa al enterarse de la noticia que ha tenido alcance nacional.
Algunas vecinas, comentaron que al gimnasio acudían alumnos de todo tipo y de todas las edades. Incluso, en algunas fotos y videos de la página de Facebook del recinto se puede observar al “Tiburón” convivir con menores de edad. Asimismo, comentaron que sus hijos llegaron a tenerlo a él de profesor, pero que éstos sólo mencionan que el entrenador, de artes marciales mixtas, era muy estricto y que no le gustaba que le faltaran al respeto, y que tampoco él le faltaba el respeto a los demás.
Cabe mencionar que hoy, 3 de agosto del 2023, a 4 días del incidente, el gimnasio se encuentra “desolado”. Sin embargo, diversos automóviles y vehículos se encuentran patrullando la zona, deteniéndose frente al edificio y retirándose.
Este mismo sitio ha sido ya investigado por las autoridades como parte de la pesquisa que se realiza para dar con el paradero del agresor.
El gimnasio se encuentra en una de las zonas consideradas como un foco de inseguridad en la capital potosina, incluso durante un recorrido se pudo constatar la presencia de indigentes, así como jóvenes ingiriendo bebidas alcohólicas en la calle, así como varios bajo la influencia de las drogas.
Información a la que ha tenido acceso refiere que se mantienen los cateos en diversas partes de la ciudad en las que se tienen referencias de que podría encontrarse escondido el agresor del joven.



