Monterrey, N.L.-
La apacible tarde de miles de compradores quienes cazaban ofertas en las calles de Cinco de Mayo y Colegio Civil fue rota por el estruendo de las armas automáticas.
Entre el pánico y los llantos de los compradores, quienes huían despavoridos buscando escapar de las balas, un cuerpo ensangrentado yacía a un lado de un puesto ambulante donde se ofrecen juguetes chinos y novedades a menos de 20 pesos.
Cerca de cadáver, otras tres personas, entre ellas una mujer quien, se dijo, era inocente en los hechos; clamaban por atención médica, pues las balas asesinas que habían cegado la vida del hombre quien aún no ha sido identificado, también los alcanzaron.
Entre la estampida de compradores quienes buscaban ponerse a salvo, un grupos de hombres (se menciona que eran tres), vestidos de negro, corrían buscando escapar luego de haber perpetrado el crimen.
Las primeras versiones de las autoridades, y mirones quienes nunca faltan en estos eventos, indican que el comando asesino llegó a una humilde cocina económica donde el hoy occiso se disponía a degustar una comida corrida.
Tras ubicar a la víctima, los criminales descargaron sus armas sobre el infortunado quien, herido de muerte, alcanzó a salir de la fonda para desplomarse sin vida junto al puesto de juguetes chinos.
De inmediato autoridades ministeriales, de la Policía de Monterrey y hasta un helicóptero de Fuerza Civil realizaron un operativo alrededor de la zona para recabar evidencias del crimen y ahuyentar a los mirones que apuntaban sus teléfonos celulares al punto donde se encontraba el cadáver.
Luego de unos minutos un llamado que alertaba sobre personas sospechosas y quienes coincidían con la descripción de los criminales, movilizó a las autoridades a la esquina de las calles Juan Méndez y Ruperto Martínez, aproximadamente a un kilómetro del lugar del homicidio.
No se reportó si alguien fue detenido en esta fugaz acción de la Policía.
Esta no es la primera vez que estas calles son escenario de una tragedia y se tiñen de sangre en este 2024. El 19 de enero pasado, un conductor de una pick up que pasaba por esta área fue baleado por desconocidos.
Y aunque logró conducir hasta un hospital cercano, los médicos no pudieron hacer nada por la víctima, quien pereció tras ser alcanzado por las balas.


