Washington, E.U.-
El Senado de los Estados Unidos definió la iniciativa de ley bipartidista de seguridad fronteriza impulsado por la senadora de Arizona, Kristen Sinema, y otros grupos de congresistas para gestionar un control más escrito de asilo hacia migrantes en el país.
El pacto concretado por grupos republicanos y demócratas define que se debe cerrar la frontera entre Estados Unidos y México “en caso de que esté colapsando”, refirió el presidente Joe Biden.
Lo que determina que de ser aprobado por el Congreso estadounidense se implementará una restricción en los cruces fronterizos si se alcanza los 4 mil migrantes en una sola semana, asimismo si las cifras sobrepasan los 5 mil al día en periodos de una semana continuos o los 8 mil 500 en una sola jornada, definiendo que se impedirá el ingreso a todo emigrante (a excepción de menores de edad no acompañados y a aquellos que prueben ser víctimas de tortura), esto según el acuerdo bipartidista.
El proyecto además prevé limitar la cantidad de asilos, pero agilizar los permisos de trabajo. Esta controversia se desató en cuanto el ex presidente, Donald Trump, puntualizó una aparente oposición por la administración política fronteriza presidida por Joe Biden, así como del gobernador de Texas, Greb Abott, entre otros líderes republicanos, quienes se quejaron de la actual gestión del presidente al mantener la política de fronteras abiertas.
Uno de los desacuerdos del mandatario estatal texano, determina la falta de medidas por parte de la Casa Blanca, al incrementar el flujo de migrantes indocumentados en estados fronterizos como lo es Texas y el cual acusa que no se lleva una buena gestión fronteriza.
Estas criticas exigen al presidente Joe Biden que tome cartas en el asunto hacia la administración política de los migrantes, con la finalidad de que se lleve a cabo un mejor control en cuanto al crecimiento de los inmigrantes en las zonas sur del país, siendo las cifras elevadas las que mantienen a los presidentes estatales bastante alarmados.
Según la senadora, Patty Murray, también se propone un total de 20 mil 230 millones de dólares para seguridad fronteriza, así como 60 mil 60 millones de dólares para apoyar a Ucrania en su guerra con Rusia: 14 mil 100 millones de dólares, en ayuda a la seguridad de Israel; 2 mil 440 millones de dólares para el Mando Central de Estados Unidos y el conflicto en el mar Rojo y 4 mil 830 millones más para apoyar a los socios de Estados Unidos en el Indo-Pacífico que se enfrentan a la agresión de China.
Hay quienes están en desacuerdo con la financiación hacia Ucrania, describiéndola como un gasto innecesario, en su mayoría son desacuerdos hacia las medidas que toma Joe Biden por la ola de rivalidad que se desencadenó por quienes aún mantienen preferencia por Trump.
Además de la aparente tensión que mantienen ambos líderes políticos por las próximas elecciones a las que se enfrentarán en noviembre. Se espera que mañana miércoles 7 de febrero el proyecto se defina por medio de votación en el Senado estadounidense.


