De Luis Enrique a Vicente Sánchez, de Sepúlveda a Dembelé, de Múnich a CDMX, de 5 goles a 5 goles…el fin de semana vivimos dos finales impresionantes que decretaron los campeones de Europa y Norteamérica-Caribe. Con sendos marcadores de 5 a 0, París Saint Germain y Cruz Azul sepultaron las ilusiones de Inter de Milán y Vancouver.
Luis Enrique dio una clase magistral de como ganar, gustar y golear, en una final que tenía años sin competirla, con un equipo que no tiene super estrellas, pero sin jugadores jóvenes y algunos veteranos que baratos no son, porque a veces confundimos barato por falta de renombre, pero Paris le aposto a jugadores no de 100, pero si de 60 millones, lo cual no le quita mérito, pero tampoco es para ponerlos a nivel de un Mourinho cuando ganó con Porto, o Leicester cuando ganó la premier con equipos más modestos.
El español es enemigo de la prensa, y es divertido ver sus interacciones con quienes un día lo fastidian y el otro también; pero su estilo es agradable, su sinceridad es aire fresco y el documental sobre su hija es magistral, convirtiendo al ex seleccionador español en un técnico completo y ganador, un tipo de convicciones que no le importa lo que el digan, pero calla a todos con resultados y espectáculo, como un triplete que parece sencillo, pero ni Neymar, Messi, Ramos y Mbappé pudieron lograr para una capital francesa acostumbrada al ya mérito continental.
Horas después un técnico novel ganaba el campeonato regional, Vicente “él no me quiere mi presidente” Sánchez ha aguantado toda la temporada la prensa que solo fue el altavoz de alguien en la directiva celeste, anunciando un día sí y el otro también que iban a despedirlo, mientras era eliminado por su archirrival, para luego ganar a los sorpresivos canadienses que parece les hizo mal las quesadillas sin queso. Cruz Azul simplemente arrolló a su rival, como una maquina aceitada logró lo que muchos grandes y no tanto desean cada año y no pueden, ir a un mundial de clubes, si bien no el grandote, pero se conformarán con el chiquito.
Inter de Milán llegó vencido a Múnich, Vancouver no supo ni que estaba pasando, ambos conjuntos con escasa mentalidad ganadora y con nulas respuestas ante cualquier embate rival, dando pena propia y ajena, deleitando los anhelos de quienes quieren ver goles y decepcionando a quienes nos gusta un partido cerrado y emocionante; solo ellos saben que tenían o no tenían en la cabeza, pero ni en Europa o en la capital mexicana, hubo rivales dignos para una final continental o semi continental.
En Francia le ponen un “Oxxie” a Luis Enrique, en CDMX ya le preparan la carta finiquito y esperan con pluma azul Al uruguayo Sánchez, realidades distintas para logros similares, niveles distintos para futboles distintos en un mundo futbolero donde París seguirá ganando mientras Cruz Azul acostumbra a sabotearse cada que tiene la oportunidad.
Cinco a cero en días seguidos, campeonatos tan distantes, pero con el mismo destino, jugar el próximo mundial de clubes que les dará la llave para el 2029, simplemente dos realidades que por un fin de semana se cruzaron, pero difícilmente sucederá de nuevo.
Buen fin de semana futbolero, campeonatos, goles y polémica, que mas se podría pedir para divertirnos un poco, en un mundo convulso donde no se quien será mi juez mañana, pero se quien va al mundial de clubes.
¡Saludos desde el sillón!


