En el beisbol batear de 4-4, (4 veces, 4 hits) significa batear 1000 de porcentaje, bueno, eso en el beisbol; en el futbol, jugar 4 partidos y perder los cuatro, significa hacer el ridículo .
Pero si al futbol mexicano le gusta eso, “$íganle su jueguito “, “$igan haciendo el ridículo”, sigan exponiendo a sus jugadores a lesiones, total, no es mi Liga MX; allá, donde se juega este torneo, los de allá, llevan todas las de ganar y si no ganan, arrebatan.
Y ayer no fue la excepción, los equipos mexicanos se fueron de 4-4 (4 jugados, 4 perdidos) y el título de campeón se lo van a disputar los cuatro que quedaron, de la MLS.
Tigres, el equipo local, se enfrentó al Inter de Miami y cayó derrotado 2-0, producto de dos penalties cometidos por su defensa Javier Aquino, que fueron protestados por los jugadores felinos, pero mano es mano y el VAR lo corroboró. Dos penalties, dos goles y a otra cosa, mariposa.
Y algo que también no pudieron los felinos, fue enfrentarse a Lionel Messi, quien por una lesión previa, no era recomendable utilizarlo y no jugó; aquí el problema hubiese sido otro, si alineaba Messi, ¿a quién le habría dado la camiseta, pues seguramente todo el equipo se la hubiese pedido, incluido el técnico felino?.
Ahora, Tigres a darle la vuelta a la hoja y pensar en lo que sigue, ¿qué qué? Visitan a Mazatlán, visitan a Robert Dante Siboldi, “mamacita santa” que Diosito los agarre confesados. Si existe una persona a quien no quisieran ver, ni para saludarlo, es precisamente a su ex técnico.
Y al parecer, ahí hay algunas cuentas pendientes.
Por el otro lado de la ciudad, Rayados enfrentarán al Necaxa y los albiazules buscarán continuar con su racha de partidos ganados, ligar 5 de 5 y mantenerse en la parte alta de la tabla general, que independientemente de los tres puntos, su moral continuaría en aumento y se demostrarían como un equipo difícil de derrotar.
Bonita semana futbolera nos espera.
Nos leemos en la próxima.


