En Crans-Montana 47 muertos entre las llamas

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Roma, Italia.-

Una noche de fiesta que se transformó en una pesadilla: decenas de vidas de veinteañeros, al menos 47, que se habían reunido para recibir el Año Nuevo, fueron truncadas en un incendio que en un instante devoró un abarrotado bar en la lujosa estación de esquí suiza de Crans-Montana, provocando también un centenar de heridos, muchos de ellos en estado grave.

Un incendio presumiblemente desencadenado por las bengalas en las botellas de champán que alcanzaron el techo de madera.

Escenas de pánico y terror descritas por los testigos, que relataron la huida precipitada de los jóvenes hacia el exterior, obligados a abrirse paso para alcanzar la única salida, una escalera angosta, o rompiendo ventanas, mientras muchos de sus amigos quedaban atrapados.

Es un drama que ha golpeado también a Italia: 13 jóvenes fueron hospitalizados, cinco con quemaduras graves, y otros seis están desaparecidos. Todo ello en medio de la angustia de las familias, que mantienen contacto constante con la Farnesina, la embajada y el ministro de Asuntos Exteriores, Antonio Tajani, quien se desplazará personalmente al lugar.

La alerta saltó a la 1:30 de la madrugada. La policía cantonal del Valais, en el suroeste de Suiza, informó de un “incendio de origen indeterminado desatado en el bar Le Constellation de Crans-Montana”, propiedad de una pareja francesa y frecuentado por muchos turistas.

Ya los primeros boletines dieron una idea de la magnitud del incidente: “Se presume que varias decenas de personas han muerto”, fueron las palabras de las fuerzas del orden en la primera rueda de prensa, a la que siguieron actualizaciones que elevaron el balance a al menos 47 víctimas mortales y 112 heridos. Accidente, precisamente, porque desde el principio las autoridades cantonales descartaron un ataque terrorista.

El incendio estalló en la planta subterránea del bar y se habría extendido en una dinámica de “flashover”: es decir, el paso repentino de un fuego localizado a uno generalizado, con el calor acumulándose bajo el techo y los gases de combustión difundiéndose en el espacio, haciendo que la temperatura suba muy rápidamente.

Para esclarecer la posible causa se ha abierto una investigación, pero varios relatos de testigos oculares apuntan en una única dirección: bengalas encendidas pegadas a botellas sostenidas en alto por alguien subido a los hombros de otro causaron el incendio al tocar el techo.

Desde toda la región se enviaron 42 ambulancias, 13 helicópteros y tres camiones de rescate.

La Comisión Europea activó el Mecanismo de Protección Civil, a través del cual cualquier país del mundo puede solicitar asistencia a Bruselas cuando sus capacidades de respuesta se ven desbordadas por una emergencia.

Mientras tanto, entre los primeros países en movilizarse estuvo Italia. Tajani, en contacto constante con la primera ministra Giorgia Meloni, habló con el ministro de Exteriores y el presidente federal, mientras que la protección civil del Valle de Aosta y las regiones de Piamonte y Lombardía se activaron ofreciendo la disponibilidad de sus hospitales.

Inmediatamente, además, saltó la alerta por posibles compatriotas involucrados, y con el paso de las horas los temores se confirmaron.

En cuanto a los heridos, el último balance difundido por la tarde es de 13 jóvenes hospitalizados: 2 de 16 años y una joven de 30 fueron trasladados al hospital Niguarda de Milán, con quemaduras en el 30-40% del cuerpo, mientras que otros dos en condiciones aún más graves permanecieron hospitalizados en Suiza por no poder ser transportados.

Están en Berna y en Zúrich, donde una chica de 16 años se encuentra en coma.
La ansiedad había crecido también por la noticia de que otros 16 italianos constaban como desaparecidos, pero luego la cifra se redujo a 6.

Sobre el terreno, la situación está siendo gestionada en primera persona por el embajador Gian Lorenzo Cornado, mientras que Tajani dispuso la instalación de una pequeña unidad de crisis del consulado de Ginebra “para responder a las preguntas de los compatriotas y para brindar asistencia”.

Sin embargo, se anuncian varios días de sufrimiento.

La fiscal general del cantón del Valais, Béatrice Pilloud, declaró que se han movilizado recursos significativos “para identificar a las víctimas y devolver sus cuerpos a las familias lo más rápidamente posible”, pero subrayó que este proceso requerirá tiempo, precisamente por la gravedad de las quemaduras y los cuerpos completamente carbonizados. Y toda la Confederación observa la evolución de los acontecimientos en estado de shock.

“Es una de las peores tragedias que hemos vivido jamás”, fueron las palabras del presidente Guy Parmelin, quien recibió, entre otros, el mensaje de condolencia de Sergio Mattarella.

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