Setenta y un mil personas muertas; más de 172 mil, heridas; unos 14 mil 300 personas han desaparecido, muchas bajo los escombros en Gaza, muchas de ellas niñas y niños que han sido llevados a los búnkers de los territorios ocupados por los judíos, que llaman Tel Aviv.
Miles de niños y niños, mujeres y adultos han sido violentados sexualmente, luego aniquilados y luego les han extraído los órganos para venderlos en su banco de órganos, el más grande del mundo.
Y la FIFA “castiga” con 200 mil dólares a la selección de Israel “por discriminación”….
Es una burla.
Es absurdo que las Federaciones no levanten la voz y exijan al gato de Israel, Gianni Infantino, que expulse a ese país no del Mundial, de la FIFA, como ya hizo en su momento con Rusia y alguna vez con Sudáfrica.
Mientras en México, no pasa nada. Todo mundo anda feliz gozando a sus equipos de fútbol, y esperando a Portugal y Bélgica para que el remedo de Selección de Televisa que dirige alguien más arriba a Javier Aguirre, los enfrente para medir fuerzas.
Si en esa selección han estado hasta Alexis Gutiérrez, un suplente de América, Sánchez Purata, un suplente de Tigres, y ahora llegan Guillermo Ochoa y el español Fidalgo, es obvio que esto es una vacilada.
Para sorpresa de nadie, Aguiirre dobló de nuevo las manos. El billete está por encima de la vergüenza y la dignidad del profesional y la persona. Nada qué hacer ahí.
Los Rayados estuvieron a nada de sacar el empate ante Chivas, como hizo la mañana del sábado la Sub21 ante su similar, en el Barrial y la femenil, igual.
Pero ya vimos lo que sucedió.
Djuka no sabe tirar un penal y no queda más que llorar.
Cinco personas escuché decir que fue mejor que no anotaran, porque el empate maquillaría lo que realmente sucedió en la cancha.
No creo.
Rayados es un desastre, pero esa noche por lo menos metió, intentó y aguantó candela ante el mejor equipo de la Liga. No les puedes exigir mucho, si la mitad del equipo está descansando.
Aseguran que lesionados, algo que resulta muy sospechoso. Alguien debe rendir cuentas porque ni es normal tanta lesión muscular, esto tiene que ver con cargas de trabajo, rehabilitación, y recuperación.
Si en una escudería de autos fallan las máquinas, los ingenieros y mecánicos deben rendir cuentas. Acá los preparados físicos,los fisios y los médicos deben explicar la causa de una deficiente forma de trabajo.¿O a quien le preguntamos?
Y si fallan, los cambias. No estás trabajando con fierros.
Bien marcado el penal que le daba el potencial empate a la Raya, ante Chivas, pero darle la pelota a un jugador como Djuka fue un riesgo que quisieron correr.
No sé cómo jugaba en Atlas, acá es un matalote que no te baja una pelota, no juega al fútbol con los demás, no te regatea a nadie, vive con un defensor pegado en la espalda y no sabe tirar a puerta.
Lo que sí sabemos es que cobra por lo menos unos 250 mil pesos por semana. Juegue o no juegue, tire o no tire, anote o no anote…
En tanto los Tigres, avanzaron en la Concachafa venciendo al Cincinatti en un partido que resultó dramático por el resultado, conseguido en los últimos segundos del tiempo de reposición.
Pero en la Liga se tropezaron con un equipito mediocrón que se complicó todo el duelo y tuvieron que vencer a los felinos con dos goles de rebotito, pero también cuentan.
Joaquín anotó su cuarto gol en la LIga, aunque dos se los hizo a su portero; de hecho debe ser el líder de goleo en su equipo toda vez que el encino uruguayo ya lleva como 30 faltas, patadas, empujones, discusiones, pero goles creo que en Liga aún no marca.
Contra Juárez por poco sacan el empate.
Jugaron una hora con 10 luego de una injusta expulsión sobre el Chicha Sánchez; sí hubo un contacto, pero no fue una falta de roja. Fue a ras de pasto y los mismos soplapitos de la Liga MX pusieron un absurdo criterio de que si es abajo del tobillo es amarilla y sobre el tobillo, roja. Acá no fue para tanto.
Igual, el que parecía que tenía 10 era Juarez. Tigres con nueve (y el encino charrúa) se defendió con la pelota y fueron escasos los momentos de apuro en el área felina.
Los de San Nico hicieron gala del manejo de balón y luego usaron las artimañas de siempre, pateando, empujando, fingiendo faltas, picudeando y haciendo tiempo como un buen equipo mugroso y tramposo dirigido por argentinos.
A Tigres se le da muy bien eso. Claro, depende del marcador. Nada más cayó el segundo gol de Juárez y ya no le dieron “calambres” al de los guantes.
En Argentina les llaman cancheros y lo ven como una cualidad; acá se les llama transas, tramposos y son un cáncer.
Si bien, la expulsión de Sánchez fue injusta, sí se salvaron de un penal más claro que el que revisaron en el VAR cuando el arquero toca con los guantes el rostro de un atacante. Fue un empujón muy claro sobre el Puma Rodríguez, tan claro como el que le valió un penal a Pumas sobre América.
Para suerte de Tigres no era argentino el delantero de Juárez al que le pegó el portero. Con ese contacto, un argentino o uruguayo se hubiera hecho el conmocionado y hubiera sido penal, fácil. Ésa se la perdonaron.
Pero mucho no puedes pedir…
Acá, esa expulsión del Chicha te marcaba la pauta de que al final se cumpliera lo que necesitaba “alguien”… que la casa ganara.


