Ya no se qué da más vergüenza: que un equipazo como Tigres pierda ante Juárez, o que los Rayados amanezcan en el décimo lugar de la tabla general a cinco jornadas de que termine el torneo.
Ciertamente los felinos y sus seguidores aún traen en mente y que remontaron al Cincinnat,i y con eso les da derecho de estar todavía en la Macro festejando, pero eso de sumar otro fracaso ante un club tan limitado como los Bravos realmente ya no encuentro palabras cómo descifrar esta pena.
Claro, Tigres está en zona de calificación en séptimo sitio con 18 unidades, y Monterey en décimo con 14, pero ambos están en la calle de la amargura.
Ahora la única esperanza albiazul se llama Atlas para poder bajarlo y disputar uno de los ocho boletos posibles en la Liguilla, y lo más interesante es que en la jornada 13 la Pandilla va contra San Luis en casa, donde sueñan en ganar y espera que los rojonegros pierdan en León y así el asunto se va a ir cerrando y esperar que en la fecha 14 cuando ambos se verán las caras en el Jalisco poder aspirar a quedarse en zona de esperanza, claro, siempre y cuando Juárez tampoco sume.
Caray, Rayados está mas salado que un moco metido en un bote con agua de mar y todo lo peor les sucede, pero aún y eso sigue viva esa posibilidad y ya en Liguilla es otro torneo.
Ojalá que termine pronto esta pesadilla y dejemos que la fecha FIFA pueda poner en marcha alguna formula de esperanza albiazul.


