Bastante difícil será para Javier Aguirre confeccionar un seleccionado mexicnao que pueda generar buen fútbol y respeto en la Copa del Mundo que ya está a la vuelta de la esquina.
Los clubes ya tienen la notificación de quiénes serán los futbolistas de la Liga MX que deberán incorporarse a la concentración.
Y por supuesto, los que no tengan esa notificación, sencillamente no serán requeridos.
Arqueros: Raúl Rangel y Carlos Acevedo.
Defensores: Israel Reyes, Jesús Gallardo, Richard Ledezma y Everardo López.
Mediocampistas: Érick Lira, Carlos Rodríguez, Gilberto Mora, Marcel Ruiz y Brian Gutiérrez.
Delanteros. Armando González, Roberto Alvarado y Alexis Vega… y párele de contar.
Quedarían fuera algunos del fútbol regio convocados en los últimos tiempos como Angulo, Victor Guzman y Láinez.
De los que vendrían de fuera, están Ochoa; los centrales Montes y Vázquez. Probablemente Huescas, Julián Araujo y Mateo Chávez.
Tal vez Orbelín. Seguramente Edson, Quiñones, Obed Vargas, Jiménez, Giménez, probablemente Huerta. De seguro Fidalgo y casi fuera Berterame.
Con Vargas, Brian, Marcel y Mora, no necesitan a Fidalgo en el mediocampo ofensivo, pero el español es el mismo caso de Ochoa: le fueron impuestos al director técnico y éste no tuvo la personalidad para decir que no.
Aunque pudo haber otros motivo$
Decimos que le será difícil por una sencilla razón: No todos los futbolistas están a punto.
La defensa y el arco con Rangel es lo único sólido con jugadores que están en perfecto estado físico y ritmo; ya de talento, no respondemos, eso no se vende en la botica de la esquina.
Rangel; Reyes, Montes, Vázquez y Gallardo están como navajitas de afeitar.
En la contención, Lira si, Edson no. Álvarez no está a punto. Luego, en la siguiente línea, los mejores en este momento son Gutiérrez y Vargas; Mora viene de una lesión, lo mismo que Marcel, aunque apuraron sus procesos de recuperación para estar en la Copa del Mundo, es riesgoso precisar que puedan dar el 100 por ciento. Fidalgo no puede siquiera ser titular en su equipo y está en las mismas condiciones que otros naturalizados como Quiñones y Berte. Si tan buenos fueran, estarían en sus selecciones. Y no lo son.
Y de Rodríguez, poco qué decir. Aunque está físicamente bien, no aporta gran cosa al Tri, pese a muchísimas convocatorias.
En este último año dejó la parsimonia a un lado para no quedar fuera..
Al frente, el problema es que el ataque es precario.
González falla un montón, aunque de pronto acierta y sería el más confiable, por ahora. Santi y Raúl no pueden siquiera mantener una titularidad en sus clubes y traen extraviado el arco; Berte anda de vacaciones en Miami.
El juego pasado, a Raúl le tiraron un trazo de 40 metros, se lo pusieron casi al pie y se le escapó. Está perdido, fuera de ritmo, pesado, acabado. Giménez viene de una lesión y no está a punto.
De los otros acompañantes en ataque, no se puede pedir mucho. Alvarado, Huerta y Vega se hacen chiquitos con la verde porque tal vez son jugadores de club (aunque el Chino, ni ahí); Quiñones es atrevido y el juego
pasado andaba apuradito, corriendo para todos lados, por temor a que le quitaran de la mano el boleto.
El Chucky Lozano, está frito. Acabado, sin equipo y con el ego infladísimo.
En síntesis: el equipo nacional está tocado. Atras, solvente, firme, fuerte (aunque con un Montes muy lento, pero aplicado en la marca y el juego aéreo). El mejor en este momento de esa línea, el capitán del Genoa.
En medio, Lira es una fiera. Con Vargas, Brian y Mora sería un mediocampo ofensivo, dinámico, rico en variantes y posibilidades y al frente podrían ir los que sean y rezar un rosario para que se encuentren una y la empujen.
Ya veremos pues qué puede suceder…
……….
Más complicado que Aguirre la tendrá el Grupo de los 8, porque será más que complicado conseguir mayoría para salirse de la FMF y formar su liga aparte. Si están esperando que Atlante se les sume, están fritos… Los directivos de Potros ya traicionaron una vez a los del ascenso que se rebelaron.
La esperanza es el Atlas, y su nuevo dueño, un empresario con una mentalidad diferente a lo que vemos hoy en el fútbol mexicano, donde los del silbato, mercenarios a sueldo, pueden manipular el reglamento a placer para afectar a los rebeldes…
Totalmente asqueroso…


