Monterrey, N.L.-
La ópera “Fidelio”, única composición del género creada por Ludwig van Beethoven, llegó por primera vez a Monterrey, marcando un momento significativo e histórico para la vida cultural de Nuevo León.
A más de dos siglos de su estreno original, la obra se presentó en una Gran Sala del Teatro de la Ciudad a su máxima capacidad, en una velada que reunió a figuras internacionales y talento local.

La función también destacó por el regreso del tenor Ramón Vargas a la Sultana del Norte, quien volvió a interpretar ópera en la ciudad después de más de 40 años, compartiendo escenario con la soprano Dhyana Arom, con quien logró una conexión escénica que dio fuerza a la narrativa.

Ambientada entre finales de los años sesenta y principios de los setenta, la historia sigue a Florestan, encarcelado en secreto por motivos políticos, y a Leonora, su esposa, quien bajo la identidad de “Fidelio” se infiltra en la prisión para intentar rescatarlo.

La puesta en escena contó con interpretación en alemán y traducción simultánea, lo que permitió al público seguir cada momento de la trama.
En el apartado musical, la dirección del italiano Guido Maria Guida al frente de la Orquesta Sinfónica de la Universidad Autónoma de Nuevo León resaltó la potencia orquestal de la obra, considerada una de las más maduras de Beethoven.
El elenco incluyó a Sory Kim, Hernán Iturralde y Jorge Lagunes, además de la participación de talento local como Rafael Blásquez y Enrique Guzmán.
La producción sumó también al Coro de la Compañía de Ópera de Saltillo, bajo la dirección escénica de Marcelo Lombardero y con la coproducción de Ricardo Marcos y José Wolffer.

Uno de los aspectos más destacados de la noche fue la presencia de público joven, gracias a la entrega de cortesías a instituciones de formación musical y a la disponibilidad de boletos a bajo costo, iniciativa impulsada por CONARTE y la Secretaría de Cultura de Nuevo León.
Tras su paso por Monterrey, “Fidelio” continuará su temporada en el Teatro del Bicentenario en León, Guanajuato.


