“El que se lleva se aguanta”, es una frase sabia que se aplica en la política mexicana, sobre todo cuando las campañas electorales que se avecinan en Nuevo León en 2027 empiezan a calentar motores, y a escucharse los primeros obuses.
En estos días no se me quita de la cabeza que los principales aspirantes de MC que quieren ser candidato o candidata a gobernador, llámese Miguel Flores o Mariana Rodríguez, mal aconsejaron al diputado local Baltazar Martínez Ríos.
Éste último, quien también obedece con veneración a Samuel García, creo que se pasó de la raya y rompió códigos, al afirmar que MORENA es un narcopartido. Ni más ni menos al que pertenece la presidenta de México.
Desde hace décadas, cuando gobernaba el PRI y pasó la estafeta al PAN, entre broma y en serio se viene diciendo que “si te acusan de ladrón ya no es ofensa, porque en México ya todos los partidos políticos roban”, “y no robaban porque no estaban en el poder”.
Sin embargo, cuando se acusa al adversario político de estar coludido, o ser financiado por el crimen organizado -con más lengua que pruebas-, eso tendrá sus consecuencias, y es cuando se aplicará: “El que se lleva se aguanta”.
Y fue precisamente a Baltazar Martínez a quien se le soltó la lengua, llevando el pleito de MC con MORENA a un terreno no solamente peligroso, sino que provocó la reacción de la dirigencia, senadores, alcaldes, y diputados federales y locales, acusando a Samuel García de un rosario de supuestos delitos.
Cierto es que las diferencias entre partidos se han dado siempre, pero lo que me llama la atención es la confirmación de la ruptura entre Samuel y Claudia Sheinbaum, quienes parecían hasta aliados contra el PRI/PAN en Nuevo León.
En la última visita de la mandataria al Estado fue notoria la frialdad con la cual ella trató a él en los eventos de la agenda presidencial. Y si me equivoco, me corrigen.
MORENA querrá ganar la gubernatura de Nuevo León en 2027, la joya de la corona. Y si antes apostaba que habría una alianza de facto que uniera los votos naranjas y morenos, por abajo del agua para derrotar a Adrián de la Garza, ya lo descarto.
Es mas, hasta creo que la alianza será entre MORENA y PRI/PAN con cualquiera que se el candidato o la candidata, para impedir que Samuel García mesa la cuna con su mano otros seis años y se catapulte para la presidencial en 2030.
Falta mucho por escribirse en las páginas de este nuevo libro de las próximas campañas electorales con destapes de candidatos para después del Mundial de Futbol. Por lo pronto: pan y circo atrás de un balón.


