Más allá de la historia nefasta que arrastra la FIFA en la organización de los mundiales, es difícil que todas aquellas maniobras maquiavélicas hechas con antelación, superen a lo que están haciendo en la Copa que está por arrancar.
En el 66 le robaron la Copa a Alemania y se la dieron a Inglaterra… en Londres.
En 1978, bajo el régimen criminal de Jorge Rafael Videla, hicieron la fiesta mundialista y le regalaron la Copa a Argentina, algo que repetirían en Qatar.
México se “sacrificó” para organizar la Copa del Mundo en 86, una copa que le arrebataron, a la mala, a Colombia. En Sudáfrica 2010, están documentados en libros y archivos clasificados, los sobornos que recibieron directivos de federaciones para votar por ese país. Lo mismo pasó en Qatar, los petrodólares les son irresistibles a los capos de la FIFA.
Hoy el mundo está sumido en una crisis política, económica y de guerra que la FIFA ha ignorado.
Al menos, en forma selectiva porque sancionó a Rusia, porque está en guerra con Ucrania, disputando territorio que los ucranianos se apropiaron indebidamente cuando se disolvió la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. Ucrania está recibiendo apoyo económico millonario y material bélico por parte de Estados Unidos.
Y FIFA no sancionó ni a Ucrania, ni a Estados Unidos, que demás está bombardeando Irak (asesinando decenas de niñas en una escuela) y no fue sancionado por FIFA; apoyó a Isarel en el genocidio que está cometiedno en este momento en Líbano y Palestina. Y No solo no sancionó a Estados Unidos, el Capo de la FIFA le dio una medalla de la paz, que se sacó de la manga para alimentar el súper ego del enfermo narcisista que mueve los hilos desde la Casa Blanca y le dio la sede de la Copa del Mundo.
México, dicho sea de paso, debió dejar de pasar la “oportunidad” de aceptar hacer esta copa. Por una sencilla razón: se convierte en cómplice de una organización clandestina como es la FIFA que explota el fútbol en máxima expresión y exige no pagar impuestos en los países donde levanta carretadas millonarias de dólares.
Por el solo hecho de no sancionar a Estados Unidos, Israel y Ucrania en la misma forma que a Rusia, México debió hacerse a un lado y dar un ejemplo de honorabilidad y justicia.
Alemania también es de lo países que están apoyando a Israel a asesinar niños y violar, torturar (metiéndolos vivos en ácido), mutilar y aniquilar hombers y mujeres en Palestina, por un remordimiento ancestral que cargan en los hombros desde el siglo pasado y hoy quieren revindicarse con el sionismo, que maneja el dinero en todo el planeta.
Estamos hablando de un escenario ideal, cuando decimos que México debió rechazar ese “honor” de ser sede… porque ya sabemos que el gobierno de México no dimensionó realmente todo el panorama de injusticias y ambición desmedida de sus organizadores y los federativos mexicanos no tienen el alma para hacerlo. Y tampoco vergüenza. Su ambición de cuántos millones de dólares se embolsarán, es prioridad para ellos.
La FIFA es un organismo autónomo que mueve miles de millones de la industria del fútbol, que no le rinde cuentas a nadie de sus maniobras y está cometiendo un delito de manipulación de resultados– a través de los árbitros– en complicidad con las casas de apuestas de todo el mundo.
No se la quiebre…
La mafia internacional, a través de las casas de apuestas, movía los hilos tras bambalinas sobornando jugadores, directivos, entrenadores y árbitros. Hoy, la FIFA asumió ese rol… ¿o tú crees que las Casas de Apuestas figuran en el esquema sin la aproba$ion de FIFA?
Por supuesto que no…
Igual que en México, la Liga funciona al son que le tocan desde Tijuana… y obedecen en caliente.
De lo que podría pasar en la cancha, ya hablamos hace días y seguiremos comentando estos días.
El Tri –con una bola de becados, que se cobijan entre los demás que sí saben jugar y se ganaron su sitio– comienza la batalla en un grupo comodito, confeccionado para que se mantenga vivo, por lo menos una ronda más.
El evento arranca este jueves en el Azteca, si los porros del PRIAN disfrazados de maestros de la CNTE, lo permiten.
En 1968, Díaz Ordaz, del PRI, los mandó asesinar a balazos a los “comunistas”, que no eran más que estudiantes de la UNAM.
Hoy, ya son otros tiempos… ahora aúllan las hienas porque les quitaron el poder y pretenden sabotear la fiesta mundialista… si los dejan.
Todo listo, pues… que arranque la Copa de la Vergüenza… como la que le dio al gobernador de Nuevo León, no para presumir su ciudad hecha pedazos, pero sí para ocultar los tejabanes de los pobres.
Un ridículo absoluto…


