Monterrey, NL.-
Inicio del Mundial 2026 en la sede de Monterrey, Nuevo León, con el partido disputado entre las selecciones nacionales de Suecia y Túnez que atrajo a 50 mil 987aficionados para presenciar la inauguración mundialista de este estadio, con un partido que culminó con marcador de 5 a 1 favor Suecia.
Ambiente de nivel mundialista que comenzó desde hace algunos días con aficionados de ambas selecciones -mayormente de Suecia-, recorriendo la ciudad y generando ambiente acorde a un evento de esta magnitud.
Con antecedentes contrastantes en cómo llegaron al Mundial, con Túnez dominante en su confederación y Suecia pasando en una segunda eliminatoria; ambos conjuntos buscan trascender sin ser favoritos.
El partido comenzó desde minutos antes con porras y olas en la tribuna con aficionados qué no cesaban más que para entonar los himnos nacionales.
Suecia buscó dominar la posesión y al minuto 7 el esfuerzo dio frutos al caer el primer gol por conducto de Ayari, quien anotó en jugada de contragolpe liderada por el estelar Gyokeres. Curiosamente el recién naturalizado sueco no festejó efusivamente al ser nacido en Túnez.
El encuentro tomó un ritmo cadencioso después del gol con la escuadra del entrenador Potter buscando el marco con toques a ras de piso y la escuadra de Túnez avanzando metros para buscar el marco rival.
La afición tomó un respiro a a par de los jugadores en la tan mencionada pausa de hidratación y el ambiente se pasó por un instante.
De nuevo la emoción llegaba al estadio con el 2 a 0 para Suecia al minuto 30 por conducto del estelar delantero del Liverpool inglés Alexander Isak, quien en jugada de contragolpe letal por la banda izquierda mando guardar el esférico en la portería del arquero tunecino Chamakh.
Cuando el partido parecía que se mantenía en el marcador para el medio tiempo, la selección de Túnez reaccionó y capitalizó el adelantar líneas. En jugada por la banda derecha y a centro del orquestador Mejbri, el defensa Omar Rekik remató de cabeza y anidó el balón en la portería del arquero Sueco Nordfelt para el 2 a 1 parcial.

Silbatazo final de la primera parte por el argentino Yael Falcón Pérez quien dirigió sin mayor sobresalto la primera parte del encuentro.
Medio tiempo con espectáculo sobrio de luces y música por medio de los altavoces para poner ambiente en los minutos de pausa.
Inicio de segundo tiempo con el mismo tenor en el que Túnez buscaba el gol del empate y Suecia esperando matar en contragolpe.
Minuto 58 y sin buscarlo de manera activa, Suecia recibió un regalo de la defensa tunecina en salida del portero con Skhiri que quiso driblar al delantero de Suecia sin tener respaldo y perdió un balón qué cayó en Gyokeres quien no dudo en mandar el balón a las redes, justo cuando Túnez estaba en el mejor momento para el 3 a 1 parcial.
Los siguientes minutos transcurrieron con un Suecia más activo al contraataque, generando jugadas de peligro qué en la primera mitad aprovechando la desesperación de Túnez así como el cansancio producto del ambiente cálido en el estadio.
El grito homofóbico prohibido por la FIFA se comenzó a escuchar en dos ocasiones durante los despejes de los porteros de ambos conjuntos sin acción de parte del árbitro hasta el minuto 70 del encuentro.
La afición comenzó a apoyar a la selección de Túnez en la búsqueda de acercarse en el marcador escuchándote gritos de “Si se puede” por un instante para inmediatamente intentar la tradicional ola.
Instantes finales del encuentro con un Túnez sin ideas en el ataque y ante el desconcierto, el recién ingresado Mattias Svanberg movió de nuevo el marcador poniendo el 4 a 1 en jugada de centro al área chica por jugada a balón parado qué el europeo supo adelantarse al defensa africano para rematar directo al marco y anotar su gol en la noche.
Se agregaron 6 minutos de compensación y Suecia seguía oliendo sangre, por lo que aprovechó para vencer la malla rival con golazo de disparo de media distancia del jugador Asin Ayari que puso el 5 a 1 y terminó la humillación a los de Túnez dando los primeros 3 puntos del grupo F a su selección.
Silbatazo final del colegiado argentino para desatar la euforia de los de Suecia en el campo y la tribuna y decretar el marcador final en un partido histórico para el estadio y la ciudad marcando el inicio del mundial en Monterrey.


