Monterrey, NL.-
Gianni Infantino, presidente de la FIFA, debió de soportar los reclamos de la Selección de Irán por el trato que ha recibido antes y durante su participación en la Copa del Mundo 2026.
Infantino, acudió al vestidor del conjunto asiático al concluir el partido donde empataron a dos goles con Nueva Zelanda buscando felicitarlos por el resultado pero, en cambio, escuchó las inconformidades del cuerpo técnico y de los jugadores por las condiciones en las que han afrontado el torneo.
“Esta noche han tenido un partido difícil y con un poco más de suerte podrían haber ganado. Le han demostrado a su familia, amigos y al mundo que merecen estar en la Copa del Mundo”, les dijo en un tono optimista.
Sin embargo, casi de inmediato iniciaron los reclamos de personajes como el técnico iraní, Amir Ghalenoei.
“Considerando las condiciones y las instalaciones que crearon para nosotros, nos consideramos el equipo más oprimido en la era de la Copa Mundial. Esto fue una injusticia que se le hizo a este equipo”, dijo.
Los reclamos incluyeron las restricciones de visado para integrantes de la delegación, la imposibilidad de concentrarse cerca de las sedes de sus partidos y los constantes traslados entre Estados Unidos y México.
El delantero y capitán de la selección, Mehdi Taremi, se unió a los reclamos y calificó como un “desastre” la participación de Irán en la Copa del Mundo.
“Estamos hartos de esta situación, porque desde hace dos meses, el mes pasado, tenemos muchos problemas
“¡Soy futbolista, no político! Estamos aquí para jugar al futbol”, expresó.


