Reynosa, Tam.-
Con el objetivo de reforzar los conocimientos académicos de menores migrantes que permanecen en albergues de la ciudad, voluntarios pusieron en marcha un campamento de verano en la Casa del Migrante Nuestra Señora de Guadalupe, donde reciben clases de inglés, español, matemáticas, además de actividades artísticas y deportivas.
La iniciativa es encabezada por integrantes del movimiento Pandillas de la Amistad con el respaldo de la Diócesis de Matamoros-Reynosa, quienes durante el periodo vacacional brindan apoyo educativo a los menores de distintas nacionalidades.
Alma Rosa Pérez Cortés, misionera seglar vicentina, explicó que el proyecto busca dar continuidad al aprendizaje de los menores, muchos de los cuales ya fueron incorporados al sistema educativo en Reynosa.

“Estamos realizando un campamento de verano para todos estos niños migrantes. Les estamos dando clases de inglés y reforzando materias como español y matemáticas. Gracias a Dios muchos de ellos ya asisten al kínder, primaria o secundaria, por lo que buscamos fortalecer sus conocimientos”, señaló.
Además de las actividades académicas, el programa contempla talleres de arte y educación física los días viernes, con el propósito de fomentar el desarrollo motriz, la convivencia y la recreación entre los menores.
Pérez Cortés indicó que las actividades se desarrollan en coordinación con la directora del albergue, Sor Juanita Aguilar, y con el apoyo de voluntarios comprometidos con la atención de la población migrante.

Actualmente, el campamento atiende a 32 niños provenientes de diversos países, entre ellos Haití, Chile, Brasil, Honduras y Guatemala, quienes cursan distintos niveles educativos, desde preescolar hasta secundaria.
Los organizadores destacaron que, además de contribuir al aprendizaje, estas actividades representan un espacio de integración y acompañamiento para los menores que, junto con sus familias, enfrentan el proceso migratorio mientras permanecen en Reynosa.


