El descontrol del campeón del mundo

Últimas Noticias

- Anuncio -

Desde Atlanta

El Real Madrid de España se consagró campeón de la Champions League en 2022 de manera infartante. El conjunto dirigido por el italiano Carlo Ancelotti, actual técnico de Brasil, completó la fase de grupos con autoridad, finalizando primero en su zona, y a partir de octavos de final transitó etapas de dramatismo y gloria al mismo tiempo.

El equipo fue superando instancias al límite de la extenuación, cuando parecía que se despedía en todos los cruces. El primer adversario fue París Saint Germain, al que superó 3-2 en el global. El siguiente fue Chelsea y lo eliminó 5-4. El Manchester City fue su rival en semifinales y avanzó después de un 6-5.

El Real Madrid estuvo en las tres revanchas a minutos de ser eliminado, y con goles en tiempo de descuento, luego de jugadas individuales épicas, pudo seguir avanzando. La final se la ganó a Liverpool, y fue el encuentro más tranquilo ya que venció 1-0 en el Stade de France.

Jorge Valdano fue jugador, entrenador, director deportivo y director general del Real Madrid. El ex delantero es un hombre respetado en la institución, y unos días después de esa consagración analizó lo que había ocurrido con el equipo. “Parecía que se accionaba un interruptor y comenzaba el descontrol, y en ese descontrol el Madrid se siente cómodo”, explicó en una entrevista en Buenos Aires.

La Selección Argentina comenzó la Copa del Mundo sin inconvenientes y clasificó en primer lugar del Grupo J. El camino continuó con vaivenes emocionales que hacen recordar aquella epopeya del Real Madrid, con dos actuaciones que rozaron la épica tanto ante Cabo Verde como frente a Egipto.

La táctica futbolística se desmembrana en ciertos momentos de los encuentros, y el seleccionado ingresa en una vorágine donde no hay un sistema colectivo en el cual apoyarse, y todo se transforma en voluntades para salir adelante de una circunstancia extrema.

Lionel Scaloni reconoció en estos días que recurre a lo que hacía en el barrio con sus amigos para encauzar la adversidad, debido a que no tiene argumentos sistemáticos para brindar ante esos episodios.

Los jugadores se mueven por lugares que no están acostumbrados, se mezclan en un territorio que no le corresponde, y aparecen de manera sorpresiva en un sector del campo que en condiciones normales no estarían.

“El descontrol” del que habló Valdano hace cuatro años se instaló en el campeón del mundo, y la estrategia deja de permanecer para darle lugar a la intuición. La que aportan los que están adentro como también los de afuera.

Alvarez retrocede hasta su propia área para marcar a un rival, Romero y Lisandro Martínez se ubican en la otra para aportar en ataque, los volantes cruzan la cancha de manera transversal para tener mayor contacto con la pelota, y los laterales aparecen por la franja contraria a la empezaron.

Argentina se fue transformando en esa mixtura que no había exhibido en Qatar ni en las eliminatorias, pero los momentos actuales logran que la perspicacia de los protagonistas se impongan por sobre el orden.

El público observa ese escenario y se desvanece ante imágenes confusas, pero que llevan a la explosión de sus corazones para finalizar extenuados, y sin poder asimilar lo que acaban de presenciar.

El fútbol también logra este tipo de momentos, que en la mayoría de las veces ocurren afuera. La Selección se contagió de la vorágine exterior para llevarla a la cancha, y en ese ambiente encontrar la comodidad nada menos que en un Mundial.

[email protected]

Columnas

- Anuncio -