Éxito económico vs. Fútbol corrompido

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Se acabó el mundial, ya puedo decir mundial supongo, y ahora sí, que flote lo que tenga que flotar.

Podría llamarse la copa más descarada en la historia, donde se utilizaron los recursos tecnológicos para mal, donde las teorías conspirativas que muchos no quieren ver por sentirse agredidos o simplemente por ver todo color rosa en el mundo del balompié, estuvieron rodeando solo a un equipo, a nadie más.

Todo inició cuando se cambió a la selección defensora del título de biombo para facilitar el camino en la fase de grupos, una decisión que nunca se explicó solamente se jugó con las palabras así como para confundir al enemigo y seguir con lo siguiente.

De ahí las posturas de Infantino, como mandamás de la FIFA, siempre sonriente y apoyando la causa del capitán de la selección rankeada uno para este mundial.

Arbitrajes descarados que ya no se pueden hacer de la vista gorda porque hay un madrazo de cámaras a su disposición por medio del VAR pero que no funcionaban a se iban al baño los responsables para no decir absolutamente nada. Todas ellas de seguro finísimas personas. En mi rancho se les dice diferente y más cuando lo hacen para cuidar su chamba o porque otro motivo podría ser.

Cuando parecía que el problema era solo de corrupción arbitral por mandato presidencial buscando que el niño conse del niño de la fiesta ganara todo y se despidiera como un dios del fútbol, nada, le regalaron goles y minutos en la cancha que no debieron, bueno sí es lo mismo de las corruptelas. Bueno, hubo más, el descaro de Infantino de quitar una tarjeta roja al equipo anfitrión ahora sí que por mandato presidencial pero del país sede. Eso sí ya entró a ser una burla en su máxima expresión y que debiera costarle a Infantino su cargo como presidente, aunque también su cargo puede caer y hasta el bote como lo pretenden los alemanes por el fraude en los boletos para ingresar a los partidos, sus costos y el manoseo en el manejo de los mismos.

Pero bueno eso no paró ahí, convertir la final de la copa del mundo en una final de un súper tazón de la NFL. Sonaría como innovación, sí, pero hacer 4 cuartos de cada partido con show de medio tiempo fue un shock para los futboleros.

Total, las endejadas de Infantino se llevaron a muchos entre las patas, entre ellos a Pierluigi Collina, el mandmás del arbitraje en FIFA que, a mi gusto, quedó como un mentiroso, corrupto y demás, no solo por los pitos que buscaban favorecer al conse de Infantino sino al retirar un castigo por una tarjeta roja nada más porque se me antojó hacerlo. Por no hacer nada contra una selección que mandó claros mensajes políticos al término de una semifinal y que si se hubiera aplicado el reglamento, la final ni siquiera debió jugarse porque los chifladitos debieron ser suspendidos.

Pero no hubo nada, que se muestren los mensajes políticos, a los chifladitos no se les dice nada, hubiera sido Senegal o cualquier otro invitado y los corrían de inmediato. Así es la FIFA y los corruptos de sus dirigentes y empleados, en muchos casos.

Le seguimos? Para concluir, esos mensajes que hasta a Justin Beiber le hicieron entonar para difundir la paz y la FIFA como promotora de la misma, una farsa. Cuando permites que tus chifladitos promuevan mensajes políticos, le den la espalda a España al festejar su título como la pareja ofendida porque llegó tarde su contraparte por ella. Más? Andar madreando rivales al final del partido porque les insultaron a su niño dios.

Y de los aficionados, en otra época provocar una guerra. Quemar banderas de otros países como los argentinos lo hicieron la del Reino Unido, o escupir y pisar la bandera inglesa o ponerle en la cara, adentro de un estadio, la bandera de Israel al técnico de Egipto, defensor de la causa palestina. Motivos suficientes para iniciar una guerra. No fue ni será así, qué bueno. Pero sí los ingleses son lo bastante patriotas, deberían suspenderles sus visas de trabajo a los futbolistas argentinos y cerrarle sus fronteras a ese fútbol. Bien que viven de ellos.

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