Siempre llama la atención la postura asumida hacia la Democracia, por el mayor filósofo de la antigua Atenas, considerada por muchos como la “cuna” de la misma.
Sin embargo, conviene dejar en claro que sus mayores críticas hacia lo que quizá sea el modelo político más respetado, no eran tan severas hacia la Aristocracia o la Monarquía.
Sócrates siempre sostuvo que la Tiranía era lo peor que podía sufrir cualquier Sociedad que se presumiera civilizada y muchas veces era lo que seguía a la Democracia.
El filósofo ateniense sostuvo que la degradación que convierte a la Democracia en Tiranía, siempre sucede cuando el principio de Autoridad se diluye, propiciando la Anarquía.
Lo mismo puede suceder en los Gobiernos, que en las Familias, en los Centros Educativos, propiciando paradójicamente que la Democracia desemboque también en una especie de Esclavitud aceptada y tolerada.
Todo lo anterior, ya que la Democracia puede ser la “escalera” usada por seres humanos que lo único que buscan es el poder mismo, propiciando la llegada de lo que pudiera decirse en una especie de “Tiranos Demócratas”, aunque sea un total contrasentido.
Y vaya que a nivel Global, vemos a grandes Tiranos que se han convertido en fervientes defensores de la democracia; en un esquema perverso, pero efectivo, de manipulación política.
Vemos a un Donald Trump, violando todo tipo de Leyes, NO solamente en Estados Unidos, sino en cualquier parte del mundo; a un Vladimir Putin, violentando cualquier número de Derechos Humanos o a un Benjamín Netayanhu, escalar un genocidio hacia el pueblo Palestino, con el argumento de “vengarse” de Hamás y defender la Libertad en Israel.
En México sobran los ejemplos de Gobernadores, Alcaldes, miembros del Poder Legislativo, vaya, hasta Secretarios de Estado y Rectores de Universidades Públicas volverse eternos en sus respectivos ámbitos, y todo “gracias” a la “bendita” Democracia.
Se benefician de la Democracia para llegar y se olvidan de ella para perpetuarse en el Poder; después de todo es entendible, más NO justificable, ya que la Naturaleza Humana es la que nunca falla.
A Sócrates le causa particular molestia, que los “demócratas”, Pueblo y Gobierno; opinara y tomara decisiones de manera poco inteligente y con una capacidad crítica marginal, menoscabando a aquellos ciudadanos más sabios y experimentados, para
tomar decisiones “populistas”.
La famosa “Doxocracia”, o “Gobierno de la Opinión”, impuesto por la muchedumbre era similar a los hombres sin capacidad crítica, para lo que el Ateniense, siempre uso la alegoría del hombre de las cavernas, ya que eran los “polloi kokoi” festejaban la oscuridad en la que se encontraban, sin dejar pasar la luz necesaria para derribar sus conjeturas erróneas.
Actualmente vemos a millones de seres humanos, cuyas únicas fuentes de información son las famosas plataformas cibernéticas, lo que propicia que sean fácilmente manipulados y utilizados por fines que buscan todo, menos el beneficio social.
Más allá de sus análisis, Sócrates fue más allá al sostener que sobre las famosas “asambleas democráticas” en Atenas, siempre estuvo presente una amenaza perturbadora; la astuta habilidad de los sofistas y demagogos, para complacer los deseos de la muchedumbre.
Tristemente, vivimos tiempos en los que muchos de nuestros Gobernantes adoptaron más lo sostenido por el Poeta Junio Juvenal en el siglo Primero DC; “panem et circenses” que se traduce como “pan y juegos del circo”, buscando mantener el control social, mediante el clientelismo, logrando mantener a la población distraída sobre los verdaderos problemas del Imperio.
¿Les suenan los conciertos gratis, la cheve gratis, el transporte gratis, los anuncios populistas por nombrar algunos ?
¿Será que ante los serios problemas Sociales actuales, nos falta más Sócrates y nos sobra mucho Juvenal?

