Quiero hacer memoria de cuándo y qué competencia llamó mi atención por el ciclismo mexicano, y quizá me remonto al regiomontano Luis Rosendo Ramos, doble medallista de oro en la prueba individual en los Juegos Panamericanos de Caracas 1983 e Indianápolis 1987.
Antes que “Chendo” otro ciclista azteca había obtenido la medalla de plata en la misma competencia en los Panamericanos de San Juan 1979. Su nombre: Bernardo Colex. Y más atrás, en Winnipeg 1967 el bronce fue para Heriberto Díaz.
Sin embargo fue otro regiomontano, Raúl Alcalá, quien llegó a donde Ramos no pudo: participar con los equipos Seven 7 y PDM en el Tour de Francia logrando ganar dos etapas, y quedando entre los primeros diez en 1989 y 1990, mientras que en 1987 fue el mejor ciclista joven.
Era editor de la sección deportiva del Diario de Monterrey y estaba obligado a seguir la trayectoria de ambos, cabeceado las notas sobre las hazañas doradas de Ramos, y la brillante actuación de Alcalá en el Tour de Francia y en otras pruebas europeas.
Cuando la luz de Alcalá se apagaba apareció Miguel Arroyo, apodado el “Halcón” de Huamantla, que tuvo sus oportunidades sin retumbar en la Vuelta a España, en el Giro de Italia y en el Tour de Francia, siendo de lo más destacado en ese deporte en México.
Fue durante el sexenio de Carlos Salinas de Gortari, y con Raúl González dirigiendo el deporte mexicano, cuando la Ruta México regresó con ese nombre, con Alcalá como tricampeón en 1989, 1990 y 1994, y con Arroyo subiendo también al podium. Y conquistando el primer lugar en 1998.
Ahora bien, cuando parecía que no habría mejor ciclista mexicano en la historia que Alcalá, pues que aparece un joven bajacaliforniano de nombre Isaac del Toro, destacando el año pasado en el Giro de Italia en segundo lugar general con el equipo UAE Team Emirates.
Y si algo más tenía reservado Del Toro para beneplácito de los mexicanos viudos de hazañas de la selección de fútbol, semanas atrás logró el tercer lugar en la madre de todas las competencias, el santo grial del ciclismo: el Tour de Francia, además de conquistar el título en la categoría juvenil.
Del Toro competirá en el Campeonato Mundial de Ciclismo de Ruta en Montreal entre el 20 y 27 del presente, liderando la delegación formada por El equipo lo integran Eder Frayre, Edgar Cadena, Ulises Castillo, Carlos García, Antonio Escárcega, Tomás Aguirre, Romina Hinojosa y Andrea Fregoso.
Y para seguir acostumbrados de sus triunfos, hace días el joven azteca de apenas 22 años conquistó el Gran Premio de Montreal.
Aunque no hay una confirmación, Del Toro podía regresar a pedalear en nuestro país en el primer trimestre de 2027 cuando se realice el Campeonato Nacional organizado por la Unión Ciclista de México.
Si es así y tiene la posibilidad económica y el interés por el ciclismo (porque no todo en la vida es el enfermizo futbol), vaya metiendo monedas al marranito de barro para romperlo en su momento.
Qué mejor regalo sería para sus hijos o nietos de tener a un joven como inspiración, quien tiene muchos años por delante para reafirmar lo que ya demostró al mundo: ser el más grande ciclista no solo de México… sino del mundo.

