El futbol femenil madura a pasos agigantados.
Más de 40 mil aficionados disfrutaron la noche del lunes de la Semifinal Tigres-Rayadas, en el Estadio Universitario.
Nadie se sorprendió ya por la cantidad de personas en la tribuna. Buena señal, porque significa que su amplia convocatoria está alcanzando tintes de normalidad.
Tampoco hubo sorpresas por el crecimiento del nivel futbolístico de las jugadores de manera individual, y de los equipos colectivamente.
Movimientos interesantes para abrir espacios, remates con buena técnica y espectaculares lances de las porteras.
El futbol, como ha sido desde siempre, vuelve a confirmar su capacidad de abanderar las causas más nobles y provocar o canalizar revoluciones, de dar voz a quienes no la tienen, de provocar treguas entre guerras, de igualar las desigualdades sociales, de redimir el alma.
No nos sorprende entonces el carácter universal del futbol. Ahí estás las raíces de su éxito. El futbol es simple, pero al mismo tiempo profundo.
Mientras en Alemania, la Selección de Ucrania (en terreno neutral a causa de la invasión de Rusia) enfrentaba a Italia, en el cierre de la Eliminatoria rumbo a la Eurocopa de Naciones; en una ciudad lejana como Monterrey, 22 jugadoras aportaban su granito de arena por otra causa.
No es extraño que el futbol se esté convirtiendo en un vehículo poderoso para reivindicar los derechos de las mujeres a nivel global.
Pero también hay futbol en silla de ruedas, futbol para ciegos. Es tan noble el futbol que, incluso, quienes no encontramos la redención en la cancha, la podemos hallar a través de las letras, escribiendo de futbol.
Como suele suceder con las grandes movimientos, la influencia ha sido unidireccional, y en este caso, el futbol femenil le regresa al futbol el aire fresco, inagotable, tierno, guerrero, dulce y auténtico, que se había escapado.
El futbol femenil en el mundo está lejos de ser una simple experiencia deportiva, se trata de un movimiento social y cultural, que irá provocando pequeñas o grandes revoluciones cotidianas, en el planeta.


