Algo pocas veces visto en México está sucediendo en Nuevo León, donde el Poder Legislativo parece que le está ganando la batalla al Ejecutivo, en lo que debería ser la luna de miel del gobernador independiente Jaime Rodríguez Calderón “El Bronco”.
Con decisiones votadas en el Congreso del Estado, entre otras la eliminación gradual de la tenencia y la aprobación de leyes que impedirán que el gobierno retenga recursos federales y lleguen directamente a los municipios, los diputados del PAN y PRI se pusieron muy broncos.
Una vez jurado como mandatario estatal el 4 de octubre pasado, Rodríguez Calderón ha tenido noches de insomnio porque los planes no están resultando como él hubiera querido en su relación con el Poder Legislativo.
¿Pero cómo empezó esa confrontación? La respuesta es muy clara: durante la campaña “El Bronco” prometió que eliminaría la tenencia si era votado como gobernador y, obviamente quién iba a estar en contra de esa propuesta de un candidato que enamoró a los electores.
Una vez integrada la nueva legislatura estatal, los diputados le cumplieron la promesa. Pero fueron generosos cuando Rodríguez Calderón puso el grito en el cielo pues, frente a la realidad de asumir un Estado casi en la quiebra, esa medida iba a agravar todavía más la salud financiera.
Y como la política es el arte de la negociación, tocó al secretario general de Gobierno, Manuel González Flores, cabildear con el Poder Legislativo para que la eliminación de la tenencia fuera gradual, no de golpe y porrazo -como fue promesa de campaña de “El Bronco”-, porque iba a ser un golpe mortal para Nuevo León.
Apenas transcurrió el primer mes y el gobernador que busca ser candidato a la presidencia en 2018 está sufriendo las de Caín, y no se vislumbra pronto una solución que impida el choque de trenes entre dos poderes hasta el fin del sexenio.
En este caso se aplica perfectamente la frase célebre del “Cochiloco” (el folclórico personaje de la película El Infierno: “Una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa”.
O sea, no es lo mismo ser candidato y andar en campaña que ser gobernador. Bienvenido a la realidad.


