Si el padre de la lógica, Aristóteles, planteaba que el orden de las premisas y las formas, juegan un papel importante en la validez de los argumentos, el Plan Federal de Vacunación contra el Covid-19, tiene una importante inconsistencia de lógica y logística. Comienza con un sector que es (indudablemente) el más expuesto a riesgo de contagio y a la vez el más esencial dentro de una contingencia sanitaria. Pero luego sigue el calendario por grupos de edad. (eso es revolver las peras con manzanas) y eso es estratégicamente y lógicamente incorrecto o al menos, podría decir que no sigue la misma línea,: empieza por sectores y sigue con grupos de edad. Vale decir también que al sector médico se le da prioridad NO por ser mas vulnerable, sino por estar más expuesto.
La logística correcta sería que si inicia por sector, debe seguir con sectores, es decir: la distribución de la aplicación vacuna debe hacerse primero y como se ha hecho hasta ahora, en dos grupos mayores: los esenciales y los no esenciales, independientemente de los grupos de edad o grupos etarios. Entendiendo que, las actividades esenciales son consideradas de vital importancia para el funcionamiento óptimo del país durante la pandemia del coronavirus o cualquier otra emergencia sanitaria. Asé serían: La rama médica; paramédica y administrativa; seguridad pública y la protección ciudadana, funcionamiento fundamental de la economía; sector de producción y distribución de los servicios indispensables como: agua potable, energía, gas, petróleo, gasolina, turbosina, saneamiento básico, transporte público, infraestructura hospitalaria y médica de primer nivel, entre otras. Y por supuesto, los maestros y estudiantes ya que la educación es esencial para garantizar el futuro del país. Y los que laboran en medios de comunicación serios que dan cobertura y difusión a la información que resulta necesaria para la población. Finalmente, y por mera congruencia, vendrían los sectores considerados, desde un inicio como NO esenciales, independientemente del grupo de edad o género al que pertenezcan.
Lo esencial y no esencial, se catalogó por sectores de necesidad, no por grupos de edad ni por vulnerabilidad.
Por tal motivo, este es, creo yo y salvo mejores opiniones, el calendario REAL que debe regir la logística inteligente en la aplicación de la vacuna contra el Covid-19 una vez que haya acceso a la misma. Al menos en Nuevo León, que es, según se dice, “el motor del país.”, podríamos hacer las cosas de forma más congruente con la estrategia sectorial que se ha seguido desde el inicio de la contingencia.


